Fiscalía retoma pericias con avances tecnológicos once años después del crimen
A once años del asesinato de la psicóloga estadounidense Erica Hagan en Temuco, la investigación toma un nuevo rumbo. El fiscal regional de O’Higgins, Aquiles Cubillos, junto a su equipo, analiza evidencias con herramientas tecnológicas que no estaban disponibles en 2014, lo que abre la posibilidad de hallar pistas que antes pasaron inadvertidas.
Un crimen sin responsables
Hagan, de 22 años, fue encontrada sin vida el 6 de septiembre de 2014 en su departamento del Colegio Bautista, donde realizaba labores como profesora de inglés. La joven presentaba golpes en la cabeza y en el inmueble se produjo un incendio intencional que destruyó objetos personales, entre ellos un iPhone y un iPod.
Las dos investigaciones previas terminaron sin responsables. El rondín Domingo Cofré llegó a juicio por homicidio e incendio, pero fue absuelto en 2015 y luego recibió una indemnización del Estado. Desde entonces, el caso se convirtió en uno de los enigmas más complejos de la justicia chilena.
Avances en las pericias
La nueva revisión incluye la posibilidad de acceder a la memoria de uno de los teléfonos de Hagan, que fue quemado durante el incendio. Los investigadores esperan recuperar datos de aplicaciones de mensajería, algunas vinculadas a comunidades cristianas y otras a citas. También se están revisando perfiles de ADN que no fueron procesados en su momento.
El equipo de Cubillos incorporó además una carpeta elaborada por peritos privados a solicitud de una exrectora del Colegio Bautista, que contendría antecedentes relevantes. A esto se suma un informe del FBI, entregado en 2016, que la madre de Erica envió recientemente a la fiscalía para complementar la investigación.
Obstáculos y nuevas líneas de indagación
El paso del tiempo plantea dificultades. Algunos delitos podrían estar prescritos y varias personas ya fueron absueltas o sobreseídas, lo que impide que sean nuevamente investigadas. Sin embargo, la Fiscalía mantiene el mandato de esclarecer la verdad, aunque no necesariamente derive en un juicio.
Una de las hipótesis que se manejan es la participación de más de un responsable en el crimen. El equipo investigador también sigue la pista de un reloj desaparecido de la joven, considerado por la madre de Erica como un elemento clave para llegar a los culpables.





