Papuda: la cárcel de máxima seguridad en que Bolsonaro teme ser encarcelado tras su condena
Un sondeo revela que la mitad de los brasileños apoya su detención, mientras la mayoría rechaza una amnistía
El expresidente Jair Bolsonaro salió este domingo de su arresto domiciliario por primera vez desde su condena por intento de golpe de Estado. Bajo fuerte escolta policial, acudió al Hospital DF Star de Brasilia para someterse a una cirugía menor de extirpación de lunares.
Según el parte médico, Bolsonaro, de 70 años, presenta anemia y secuelas de una neumonía reciente, además de recibir tratamiento intravenoso de hierro. Su delicado estado de salud preocupa a sus aliados, quienes advierten que un eventual traslado a prisión podría poner en riesgo su vida.
Condenado a más de 27 años de cárcel
El jueves pasado, la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) lo sentenció a 27 años y 3 meses de prisión por su participación en el intento de golpe del 8 de enero de 2023. Se trata de la primera condena de este tipo contra un expresidente en la historia de Brasil.
Aunque la defensa apelará, expertos señalan que las posibilidades de revertir la sentencia son bajas. En caso de quedar firme, Bolsonaro deberá iniciar el cumplimiento en régimen cerrado.
¿Dónde cumplirá la pena?
El juez Alexandre de Moraes aún debe definir el lugar de reclusión. Entre las opciones figuran:
- Mantener el arresto domiciliario en su residencia de Jardín Botánico, Brasilia.
- Una celda especial en la sede de la Policía Federal.
- El Comando Militar de Planalto.
- O el Complejo Penitenciario de Papuda, la mayor cárcel de Brasilia y de máxima seguridad.
Papuda, con capacidad para 10.000 presos pero que alberga a más de 16.000, ha recibido a políticos como Paulo Maluf, José Dirceu y José Genoíno, además de figuras criminales como Marcola, líder del PCC.
Según Folha de São Paulo, Bolsonaro ha confesado a sus cercanos su “pánico” a ser enviado allí por temor a no recibir atención médica adecuada o sufrir represalias de otros reclusos.
Opinión pública: cárcel sí, amnistía no
Un sondeo de Datafolha mostró que el 50% de los brasileños apoya que Bolsonaro sea encarcelado, frente a un 43% que se opone. El apoyo es más fuerte en el noreste (62%) y entre jóvenes y católicos (54%).
En paralelo, el 54% rechaza que el Congreso apruebe una amnistía para liberarlo, mientras un 39% la respalda. Además, el 61% se opone a cualquier indulto para los condenados por los ataques del 8 de enero de 2023.
El fantasma de Papuda
Si finalmente es enviado a Papuda, Bolsonaro podría ocupar un pabellón reservado, donde ya estuvieron detenidos políticos y responsables de otros escándalos nacionales. No obstante, sus aliados insisten en que el destino más probable sería la custodia en una dependencia de la Policía Federal.
Mientras tanto, Bolsonaro continúa en arresto domiciliario, pendiente de apelaciones y bajo la sombra de la prisión que más teme.





