Casos de supuestos detenidos desaparecidos que después fueron hallados con vida
Polémica por el caso de Bernarda Vera y revisión del Plan Nacional de Búsqueda
El reciente caso de Bernarda Vera, exmilitante del MIR que figuraba en los listados oficiales de detenidos desaparecidos, ha reabierto un intenso debate en Chile. Según reveló un reportaje televisivo, Vera se encuentra radicada en Argentina, tras haber salido del país durante la dictadura. Este hallazgo generó cuestionamientos al Plan Nacional de Búsqueda, política impulsada en el Gobierno del presidente Gabriel Boric.
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, defendió la iniciativa, asegurando que precisamente gracias a este plan fue posible conocer la verdadera situación de Vera. Además, llamó a tratar con cuidado la información, considerando el impacto que tiene en sus familiares.
La vocera de Gobierno, Camila Vallejo, reforzó la postura oficial señalando que este es el único caso confirmado en el que se acreditó que una persona de la lista no estaba desaparecida, aunque mencionó que en paralelo se detectó otro nombre no considerado previamente.
Antecedentes históricos de casos similares
Aunque en la actual administración no se han registrado más situaciones de este tipo, en el pasado se conocieron varios casos que pusieron en duda algunos registros oficiales.
En 2008 se reveló el caso de Germán René Cofré Martínez, quien había sido dado por desaparecido y cuyo funeral se realizó en 1995 tras supuestos restos identificados en el Patio 29 del Cementerio General. Sin embargo, años más tarde reapareció vivo, y se descubrió que su esposa había intentado cobrar una pensión por su desaparición.
Ese mismo año, se conocieron otros nombres como los de Gustavo Soto Peredo y Carlos Rojas Campos, ambos residentes en Argentina. La esposa de Rojas, Norma Rodríguez, responsabilizó al Estado por errores en los registros y defendió el derecho a mantener la pensión que recibía.
También se descubrió que Pedro Millas Márquez y Carlos Muñoz Mejías habían fallecido en accidentes, y que Emperatriz Villagra figuraba en el Informe Rettig pese a haber muerto en 1955, es decir, años antes del golpe de Estado. Otro caso fue el de Celso Gutiérrez Lara, también incluido erróneamente.
Debate sobre verdad, memoria y reparaciones
Los casos generan controversia no solo por la sensibilidad de las víctimas y sus familias, sino también porque han sido utilizados en discusiones políticas sobre la veracidad de los registros históricos y la entrega de beneficios estatales.
Mientras el Gobierno insiste en que el Plan Nacional de Búsqueda fortalece la verdad histórica, sectores críticos lo cuestionan por errores que afectan la credibilidad de los listados oficiales.





