Corte de La Serena rebaja condena por crimen de alto impacto
El 6 de octubre, la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de La Serena dictó una sentencia de reemplazo que redujo las penas de Francisco Novoa Ibaceta, autor del homicidio calificado de Camila Rojas y del homicidio frustrado de su hija de cinco años.
Los hechos ocurrieron en julio de 2024, cuando Novoa ingresó a la vivienda de la víctima armado con un cuchillo. Atacó a Camila Rojas con 97 puñaladas, muchas de ellas mortales, y a la menor con 15 heridas, de las que sobrevivió gracias a la intervención de su madre.
Sentencia inicial y argumentos del tribunal
En julio de 2025, el Tribunal Oral en lo Penal de La Serena había condenado a Novoa a presidio perpetuo por el asesinato de Camila Rojas y a 20 años de cárcel por el homicidio frustrado de la niña.
El tribunal destacó la extrema violencia del ataque y el carácter indefenso de las víctimas, que dormían al momento del crimen. Subrayó además el impacto irreparable en la familia y el trauma psicológico de la menor, quien presenció la muerte de su madre.
Fundamentos de la reducción de la pena
La defensa presentó un recurso de nulidad que fue acogido parcialmente. La Corte mantuvo la calificación jurídica de los delitos, pero redujo las penas al considerar atenuantes como la colaboración del acusado con la investigación y su “conducta anterior irreprochable”.
Aunque se recordó que Novoa tenía antecedentes por hurto y abuso sexual, estos no fueron considerados suficientes para anular las atenuantes. Como agravante, solo se mantuvo haber cometido el crimen dentro del domicilio de la víctima.
Nueva condena y cumplimiento efectivo
La Corte reemplazó el presidio perpetuo calificado por una pena de 20 años por el homicidio calificado y redujo la condena por homicidio frustrado a 15 años. Ambas penas deberán cumplirse de manera efectiva y sucesiva, lo que implica un total de 35 años de prisión.
Según el Ministerio Público, a pesar de la rebaja, las penas “siguen siendo altas”. Sin embargo, el nuevo fallo reduce el tiempo mínimo de cumplimiento y abre la posibilidad de acceder a beneficios penitenciarios en el futuro, dependiendo de la conducta del condenado y los informes de Gendarmería.








