Estados Unidos alerta sobre la red china que respalda a Rusia, Irán y Corea del Norte para esquivar sanciones
El Congreso de Estados Unidos presentó un informe técnico que expone cómo China ha creado un sistema internacional diseñado para neutralizar las sanciones impuestas por la Casa Blanca contra Rusia, Irán y Corea del Norte. La investigación fue elaborada por la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China, integrada por legisladores republicanos y demócratas.
Según el documento, Pekín facilita que estos tres países eludan embargos comerciales, restricciones financieras y controles de exportación mediante mecanismos cada vez más complejos. El informe sostiene que esta red contribuye a sostener acciones como la invasión rusa en Ucrania, el financiamiento iraní de grupos terroristas y el desarrollo militar y cibernético norcoreano.
El análisis también subraya que China utiliza su enorme volumen comercial, su capacidad para ofrecer créditos blandos y la concentración de poder político de Xi Jinping para impulsar acuerdos poco transparentes destinados a proteger a Moscú, Teherán y Pionyang.
El dossier detalla una serie de tácticas que han permitido a estas naciones mantener sus ingresos y operaciones en marcha pese a las sanciones:
Comercio de trueque: Rusia, Corea del Norte e Irán realizan intercambios directos de bienes con China para evitar pasar por sistemas financieros regulados. Se estima que Moscú ha recibido miles de millones de dólares en municiones norcoreanas mediante este mecanismo. Algunas empresas chinas incluso aceptan granos como forma de pago.
Compensación directa en renminbi: El uso creciente del yuan en operaciones comerciales evita que las transacciones pasen por redes dominadas por Estados Unidos. Rusia, por ejemplo, desplazó gran parte de sus pagos internacionales hacia la moneda china tras las sanciones de 2022.
Plataformas alternativas de pago: China ha construido redes de compensación paralelas que permiten mover fondos sin tocar el sistema financiero occidental, lo que reduce la capacidad de Washington para rastrear operaciones.
Criptomonedas: Entidades sancionadas recurren a intercambios sin verificación de identidad y al uso de stablecoins para mover dinero fuera de bancos regulados. La naturaleza descentralizada de estas redes dificulta el seguimiento de las transacciones.
Flota en la sombra: Irán y Rusia utilizan buques antiguos, con propiedad poco clara y sistemas de identificación apagados, para transportar petróleo y otros productos. Una parte importante de este crudo llega a refinerías chinas en la provincia de Shandong.
Lavado de dinero: A través de bancos offshore, empresas ficticias y operadores financieros chinos, estos países convierten yuanes y monedas locales en dólares o euros para invertir en bienes legales.
El informe concluye que la combinación entre el tamaño de la economía china, su alcance comercial y la opacidad de su sistema legal limita seriamente la capacidad de Estados Unidos y de sus aliados para frenar la expansión de regímenes que generan desestabilización global. Por ello, recomienda respuestas más coordinadas y firmes frente a la asistencia que China proporciona para sortear sanciones y controles de exportación.





