Elecciones en Honduras siguen sin definición clara, Asfura lidera por estrecho margen frente a Nasralla

El conteo de votos de las elecciones presidenciales en Honduras mantiene un escenario de alta incertidumbre, pese a que Nasry Asfura continúa encabezando los resultados de forma ajustada frente a Salvador Nasralla, cuando el proceso entra en su fase final.
Con el 99,87 por ciento de las actas escrutadas, el candidato del Partido Nacional obtiene un 40,28 por ciento de los apoyos, mientras que el aspirante del Partido Liberal alcanza un 39,58 por ciento. En tercer lugar se ubica Rixi Moncada, del partido Libertad y Refundación, con un 19,13 por ciento.
La definición del resultado depende ahora del escrutinio especial de 2.792 actas con inconsistencias, un proceso que comenzó tras varios días de retraso y que es observado de cerca tanto por organismos nacionales como internacionales. El Consejo Nacional Electoral informó que tiene plazo hasta el 30 de diciembre para oficializar los resultados definitivos.
Mientras Asfura se consolida momentáneamente como favorito, tanto Nasralla como Moncada han insistido en la necesidad de realizar un conteo voto por voto de la totalidad de las actas presidenciales, una solicitud que el CNE ha descartado al considerar que no se ajusta al marco legal vigente.
En medio de la tensión política, la presidenta Xiomara Castro anunció que respetará el resultado que proclame el Consejo Nacional Electoral y que garantizará una transición pacífica el 27 de enero de 2026. Durante una ceremonia oficial en Tegucigalpa, la mandataria reafirmó su compromiso con la Constitución y señaló que los partidos tradicionales desistieron de exigir un recuento total de las más de 19.000 actas presidenciales.
El proceso electoral también ha generado reacciones internacionales. El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la revocación de visas a funcionarios electorales hondureños, entre ellos Mario Morazán, magistrado del Tribunal de Justicia Electoral, acusándolos de obstaculizar el recuento y afectar la integridad democrática. Washington indicó que estas medidas buscan respaldar la transparencia institucional y la credibilidad del proceso.
Organizaciones de la sociedad civil han llamado a la calma y al respeto de la legalidad. La entidad humanitaria Cristosal solicitó que el escrutinio especial se desarrolle de forma transparente, pacífica y conforme a la ley electoral, subrayando que la voluntad popular expresada en las urnas no debe ser reemplazada por acuerdos políticos. Además, instó a los partidos a evitar discursos que fomenten la confrontación y a las fuerzas de seguridad a actuar dentro de sus atribuciones constitucionales.
El escenario electoral hondureño se desarrolla en un contexto marcado por la violencia política. De acuerdo con datos de Cristosal, entre septiembre de 2024 y comienzos de diciembre de 2025 se registraron al menos 67 incidentes vinculados a este fenómeno, lo que refuerza la preocupación por la estabilidad democrática del país.
A tres semanas de las elecciones, Honduras sigue sin un presidente electo, mientras la atención nacional e internacional permanece puesta en el resultado del escrutinio especial que definirá el futuro político del país.







