Desde el oficialismo aseguraron que las convocatorias sociales forman parte de la tradición política de la izquierda y no buscan generar inestabilidad institucional
En el oficialismo, dirigentes del Frente Amplio restaron dramatismo al llamado del Partido Comunista a impulsar movilizaciones sociales durante el próximo gobierno de José Antonio Kast, descartando que se trate de una estrategia para desestabilizar a la futura administración.
La polémica surgió luego de que el PC planteara la necesidad de promover hitos de movilización en fechas emblemáticas como el Día de los Trabajadores y el Día de la Mujer, durante el gobierno que asumirá el 11 de marzo de 2026.
Al respecto, el secretario general del Frente Amplio, Andrés Couble, explicó en conversación con Radio ADN que su sector buscará ejercer una oposición propositiva. Señaló que el objetivo no es rechazar iniciativas de manera automática, sino ofrecer alternativas concretas que, a su juicio, sean mejores para el país en cada discusión legislativa.
En relación con las manifestaciones, Couble sostuvo que el Frente Amplio mantendrá un vínculo permanente con el mundo social, algo que definió como parte central de la identidad política de la izquierda. Recordó que ese mismo enfoque se mantuvo durante su paso por el gobierno y que continuará ahora desde la oposición.
Consultado sobre si estas acciones podrían interpretarse como un intento de desestabilización, el dirigente descartó esa lectura y calificó dichas acusaciones como desproporcionadas. En ese sentido, recordó que durante el gobierno del propio Frente Amplio participaron en marchas del 1 de mayo, en las movilizaciones del 8 de marzo y en actividades conmemorativas previas al 11 de septiembre, sin que eso implicara un cuestionamiento al orden institucional.
Según Couble, estas fechas cumplen un rol simbólico relevante, ya que permiten visibilizar demandas sociales y expresar fuerza ciudadana en el espacio público. Además, afirmó que en esas movilizaciones confluyen distintos sectores de la oposición, incluyendo militantes del Socialismo Democrático y del Partido Comunista.
Finalmente, el dirigente planteó que un eventual escenario de malestar social dependerá del carácter que adopte el próximo gobierno y de las políticas que impulse. A su juicio, lo central será la capacidad de la futura administración para responder a las demandas sociales y evitar tensiones innecesarias con la ciudadanía.








