Búsquedas para borrar información y chats eliminados marcan nuevos antecedentes del caso
La investigación por presunto tráfico de influencias que lidera la Fiscalía Regional de Coquimbo sumó nuevos antecedentes que involucran a la diputada y senadora electa Karol Cariola, militante del Partido Comunista. Informes policiales revelan que la parlamentaria habría eliminado mensajes relevantes y realizado búsquedas en internet orientadas a borrar información de su computador personal, días antes de un allanamiento de la PDI.
Según antecedentes conocidos esta semana, el teléfono de Cariola fue analizado por la Policía de Investigaciones, detectándose múltiples conversaciones con el empresario chino Bo Yang, también conocido como Emilio Yang, además de mensajes vinculados a gestiones realizadas ante alcaldes, ministros, subsecretarios, asesores y otros funcionarios públicos.
Chats con empresarios chinos y gestiones ante autoridades
Entre los diálogos revisados por la PDI figura una solicitud para gestionar la renovación de la patente comercial del mall Chinamart, petición que habría sido canalizada hacia la entonces alcaldesa de Santiago y hoy diputada electa Irací Hassler. Este centro comercial aparece vinculado a locales investigados por lavado de dinero en el sector de Meiggs y ha sido relacionado con organizaciones criminales de origen chino.
El pasado 2 de diciembre, Cariola declaró como imputada en esta causa durante cerca de 12 horas. Posteriormente, un informe difundido por T13 indicó que la diputada habría eliminado conversaciones con otros imputados, entre ellos Bo Yang y el militante comunista Jorge Cárcamo, conocido como Juanito González.
La búsqueda “cómo borrar un Mac” antes del allanamiento
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores es que el 22 de febrero de 2025, una semana antes del allanamiento a su domicilio, Cariola buscó en Google la frase “cómo borrar un Mac”. De acuerdo con el informe policial, esta acción estaría relacionada con la eliminación de información contenida en su computador personal.
Además, el 3 de marzo de 2025, el mismo día en que se realizaba la diligencia de incautación y mientras la parlamentaria se encontraba hospitalizada tras dar a luz, se registró una búsqueda con el nombre del fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, quien dirige la investigación.
El abogado defensor de Cariola, Juan Carlos Manríquez, sostuvo que la parlamentaria intentó borrar grabaciones privadas del parto de su hijo, señalando que se trataba de una acción destinada a resguardar su vida privada. También afirmó que las búsquedas asociadas al computador Mac no tendrían relación con la causa judicial.
Desde la fiscalía, en tanto, indicaron que parte de los mensajes eliminados han podido ser recuperados y que otros aún se encuentran en proceso de análisis técnico.
“El chinito quiere una mano”, la arista que involucra a Marcos Barraza
La investigación también incorporó el análisis del teléfono de Jorge Cárcamo, donde se detectaron conversaciones con Bo Yang y con el diputado electo Marcos Barraza, quien en ese período se desempeñaba como jefe de gabinete de Irací Hassler en la Municipalidad de Santiago.
Uno de los mensajes, fechado el 6 de noviembre de 2022, da cuenta de una solicitud de Yang para obtener una licencia de conducir para su secretaria, pese a que, según el propio mensaje, no superaba el examen visual. En ese contexto, Cárcamo escribió a Barraza señalando que “el chinito quiere una mano” para realizar el trámite.
Posteriormente, Barraza habría indicado que la interesada asistiera a conversar con la jefa de licencias para verificar si cumplía con los requisitos. Yang también habría manifestado interés en obtener una licencia para él, no por renovación sino como primera obtención.
Desde el entorno del empresario aseguraron que ninguna de estas gestiones tuvo resultado y que no se entregaron licencias de conducir. Yang aún no ha declarado en la causa, a la espera de un informe policial solicitado hace casi un año por el fiscal Cooper.
Con la incorporación de estos antecedentes, Marcos Barraza pasó a ser considerado sujeto de interés en la investigación, ampliando el alcance político del caso.





