Debbie Rowe, la exesposa de Michael Jackson, vive en el anonimato mientras persisten viejas incógnitas familiares
Tras décadas de exposición mediática, la exesposa de Michael Jackson optó por el silencio y una vida lejos del espectáculo
Debbie Rowe, exesposa de Michael Jackson, permanece alejada de la vida pública desde hace más de dos décadas. A sus 67 años, reside en Los Ángeles y mantiene un perfil bajo tras superar un cáncer de mama diagnosticado en 2016. Sus apariciones públicas han sido escasas, mientras el interés mediático en torno a su vínculo con el Rey del Pop y a la paternidad de los hijos del cantante continúa generando especulaciones.
Rowe es madre de Paris Jackson, de 27 años, y Prince Jackson, de 28, ambos reconocidos legalmente como hijos de Michael Jackson. El artista tuvo además un tercer hijo, Bigi Jackson, de 23 años, nacido mediante gestación subrogada, cuya madre biológica nunca fue identificada públicamente. La identidad del padre biológico de los tres hijos ha sido motivo de debate internacional durante años, sin confirmaciones oficiales.
Un vínculo marcado por el hermetismo y la distancia
La relación entre Debbie Rowe y Michael Jackson estuvo siempre rodeada de discreción. Se conocieron cuando ella trabajaba como enfermera en la clínica del dermatólogo Arnold Klein, poco después del divorcio del cantante con Lisa Marie Presley. En 1996 contrajeron matrimonio en una ceremonia privada realizada en Sídney, pero la relación terminó en el año 2000.
Tras la separación, Rowe cedió la custodia total de Paris y Prince a Michael Jackson, decisión que marcó una prolongada distancia entre ella y sus hijos durante años. Desde entonces, evitó la exposición mediática, con contadas excepciones a lo largo del tiempo.
Apariciones esporádicas y declaraciones que reabrieron heridas
En 2022, Debbie Rowe reapareció públicamente al participar en un documental producido por TMZ, donde afirmó sentirse “parcialmente responsable” de la muerte de Michael Jackson, fallecido en 2009 a causa de un paro cardíaco asociado al uso de medicamentos. En esa instancia, expresó arrepentimiento por no haber intervenido con mayor firmeza ante la adicción del artista a los analgésicos.
Según medios internacionales, estas declaraciones generaron sorpresa en la familia Jackson, con la que Rowe mantenía escaso contacto desde la muerte del cantante. Sus palabras reavivaron el interés mediático sobre una figura que llevaba años alejada de los focos.
Rumores persistentes sobre la paternidad
Las dudas sobre la paternidad biológica de Paris, Prince y Bigi Jackson se intensificaron con el paso del tiempo. La apariencia física de los hijos mayores, en particular la piel clara y los ojos azules de Paris, alimentó teorías sobre el uso de donantes anónimos.
Michael Jackson aseguró en una entrevista de 2003 que era el padre biológico de sus tres hijos, aunque reconoció el uso de gestación subrogada en el caso de Bigi. Pese a ello, diversos informes periodísticos y opiniones de expertos señalaron que, aunque biológicamente posible, la probabilidad de ciertas características genéticas era baja.
En los últimos años, incluso han surgido versiones que vinculan al actor Marlon Brando con la paternidad de Bigi Jackson, rumores que no cuentan con respaldo documental ni confirmación oficial. Ni la familia Jackson ni Debbie Rowe han validado o desmentido estas hipótesis.
El reencuentro con Paris tras una dura enfermedad
El diagnóstico de cáncer de mama que enfrentó Debbie Rowe en 2016 marcó un punto de inflexión en su relación con Paris Jackson. Según reportes de Entertainment Tonight, la joven decidió acercarse a su madre para acompañarla durante el tratamiento, lo que permitió reconstruir un vínculo que había sido distante durante años.
Rowe ha reconocido públicamente que el apoyo de Paris fue fundamental durante ese proceso. En entrevistas posteriores, Paris señaló que considera a Rowe “más una amiga” que una madre tradicional, describiendo su relación actual como cercana y relajada. Ambas comparten intereses artísticos y mantienen contacto frecuente, aunque con bajo perfil mediático.
Prince Jackson, el hijo mayor, se mantiene mayoritariamente alejado de la exposición pública y rara vez se refiere a asuntos familiares. Bigi Jackson, el menor, también ha optado por una vida reservada, preservando su anonimato.
Una vida privada sin respuestas definitivas
En la actualidad, Debbie Rowe continúa viviendo de manera discreta, con apariciones limitadas a eventos familiares o intervenciones puntuales en documentales. Las especulaciones sobre la identidad biológica de los hijos de Michael Jackson persisten, alimentadas por el silencio de los protagonistas y la ausencia de confirmaciones oficiales.
La familia Jackson y el entorno de Rowe mantienen el hermetismo sobre los aspectos más íntimos de esta historia. Mientras Paris y Prince desarrollan sus carreras públicas y Bigi permanece fuera del foco mediático, las incógnitas en torno a la familia del Rey del Pop siguen abiertas.





