Delcy Rodríguez prepara un eventual viaje a Estados Unidos en medio de la transición venezolana
Señales de acercamiento entre Washington y el nuevo poder en Venezuela
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, podría viajar a Estados Unidos en los próximos días. Así lo informaron este miércoles fuentes de la Casa Blanca, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial ni una agenda definida.
Según reportes de agencias internacionales, el eventual viaje a Washington se produciría poco después de la captura y salida del poder del expresidente Nicolás Maduro, en una operación atribuida a fuerzas estadounidenses. Este hecho marcó un giro profundo en la situación política venezolana.
La posible visita también ocurre tras la reciente reunión del presidente estadounidense, Donald Trump, con la líder opositora venezolana María Corina Machado. Aunque Trump no la ha incorporado formalmente al proceso de transición, sí dejó abierta la puerta a una futura participación en el escenario político del país.
Desde Washington, Trump ha respaldado públicamente al nuevo gobierno encabezado por Rodríguez. En distintas declaraciones, ha señalado que la administración venezolana actual opera bajo supervisión de Estados Unidos y que está cumpliendo con las condiciones exigidas por su gobierno.
Entre esos compromisos se incluye la reapertura del sector petrolero venezolano, el envío de millones de barriles de crudo a Estados Unidos y la liberación de varios presos políticos. Estas medidas han sido presentadas como parte de un proceso de normalización gradual de las relaciones bilaterales.
El viaje de Rodríguez, de concretarse, podría generar tensiones internas dentro del chavismo. Sectores más duros del oficialismo han manifestado su rechazo a la influencia directa de Washington en los asuntos venezolanos, entre ellos figuras como Diosdado Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.
Hasta ahora, el gobierno venezolano no ha confirmado oficialmente la visita. Sin embargo, la sola posibilidad del encuentro refuerza la idea de un nuevo escenario político, marcado por una relación inédita entre Caracas y Washington tras años de enfrentamiento abierto.





