sábado 18 de julio 2026
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Casi el 40 por ciento de los cánceres podría evitarse, los nuevos factores de riesgo que alerta la OMS

Casi el 40 por ciento de los cánceres podría evitarse, los nuevos factores de riesgo que alerta la OMS
Por Sala de redacción
febrero 4, 2026 - 23:17

Un análisis global de la Organización Mundial de la Salud revela que casi cuatro de cada diez diagnósticos de cáncer podrían evitarse mediante cambios en el entorno, las políticas públicas y los hábitos de vida.

Un estudio internacional publicado en la revista Nature Medicine estimó que en 2022 se diagnosticaron alrededor de 20 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo, y que cerca del 38 por ciento de ellos estuvieron vinculados a factores de riesgo que pueden prevenirse. Esto equivale a más de siete millones de diagnósticos asociados a exposiciones evitables.

La investigación fue liderada por científicos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud, con la colaboración de instituciones académicas de Canadá y Japón. El trabajo analizó 36 tipos principales de cáncer y evaluó el impacto de 30 factores de riesgo distintos en 185 países.

Además de los factores clásicos como el consumo de tabaco, el alcohol y ciertas infecciones, el estudio amplió la lista de riesgos prevenibles. Entre los nuevos elementos considerados se incluyen la contaminación del aire, la exposición a radiación ultravioleta, la lactancia materna insuficiente, el uso de tabaco sin humo y nuevas exposiciones laborales a sustancias cancerígenas.

La contaminación atmosférica aparece como un factor cada vez más relevante, especialmente en zonas urbanas con altos niveles de partículas finas. A esto se suma la radiación ultravioleta, asociada tanto a la exposición solar excesiva como al uso de dispositivos artificiales de bronceado.

En el ámbito de las infecciones, los investigadores identificaron un conjunto de virus con fuerte vínculo con distintos tipos de cáncer. Entre ellos se encuentran el virus del papiloma humano, relacionado principalmente con el cáncer de cuello uterino, los virus de la hepatitis B y C, asociados al cáncer de hígado, el virus de Epstein Barr, el herpesvirus humano tipo 8 y el virus linfotrópico humano de células T. También se mantiene el rol de la bacteria Helicobacter pylori en el desarrollo del cáncer gástrico.

Según los datos analizados, el tabaco continúa siendo el principal factor de riesgo prevenible a nivel mundial. En segundo lugar se ubican las infecciones, seguidas por el consumo de alcohol. Solo el alcohol fue responsable de más de 700 mil nuevos casos de cáncer durante 2022.

El estudio también incorporó factores que antes no se evaluaban de forma conjunta, como la inactividad física, el sobrepeso y la obesidad, así como la falta de lactancia materna. Esta mirada más amplia permitió estimar con mayor precisión cuántos diagnósticos podrían evitarse con políticas de prevención sostenidas.

En América Latina y el Caribe, los resultados muestran que cerca del 30 por ciento de los casos de cáncer, tanto en hombres como en mujeres, están relacionados con factores prevenibles. En la región, el virus del papiloma humano destaca como una de las principales causas de cáncer de cuello uterino, mientras que las hepatitis virales y Helicobacter pylori influyen en los cánceres de hígado y estómago.

Los investigadores señalaron que comprender qué proporción del cáncer no depende solo de la genética o del azar es clave para orientar las políticas públicas. El objetivo es diseñar estrategias de prevención adaptadas a los riesgos específicos de cada país, considerando diferencias de edad, sexo y contexto socioeconómico.

Entre las principales recomendaciones se incluyen el fortalecimiento de las políticas de control del tabaco, como impuestos, restricciones a la publicidad y programas de cesación, junto con la regulación del consumo de alcohol. También se subraya la necesidad de promover una alimentación saludable, reducir la obesidad y aumentar la actividad física.

Otras medidas destacadas son la reducción de la exposición a la contaminación del aire y a la radiación ultravioleta, la mejora de las condiciones laborales para limitar el contacto con carcinógenos ocupacionales y la ampliación de la vacunación contra el virus del papiloma humano y la hepatitis B.

Asimismo, el estudio enfatiza la importancia del acceso al diagnóstico temprano mediante programas de tamizaje adaptados a las realidades locales, y de inversiones sostenidas en sistemas de vigilancia epidemiológica.

Expertos consultados destacaron que invertir en educación y en prevención resulta más costoefectivo que abordar el cáncer en etapas avanzadas. Reducir el consumo de tabaco y alcohol, ampliar la cobertura de vacunas y garantizar el acceso a información clara son acciones que pueden salvar millones de vidas en las próximas décadas.

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