La ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, reabrió el debate sobre los despidos de funcionarios públicos tras los cambios de administración. La vocera cuestionó a la oposición por sus críticas actuales sobre supuestos “amarres” en el aparato estatal y recordó una campaña impulsada por la UDI en 2014.
A través de su cuenta en X, Vallejo afirmó que algunos dirigentes que hoy acusan al Ejecutivo de intentar dejar “amarres” fueron los mismos que en el pasado defendieron a funcionarios desvinculados tras un cambio de gobierno.
“Las vueltas de la vida”, escribió la ministra, aludiendo a que en 2014 hubo personeros que no solo criticaron despidos, sino que incluso crearon una plataforma para denunciarlos.
La campaña “Mecharon.cl” y el precedente de 2014
La referencia apunta a marzo de 2014, cuando comenzó el segundo gobierno de Michelle Bachelet. En ese momento, desde la oposición se denunció una ola de desvinculaciones de funcionarios públicos, incluyendo trabajadores sin cargos de confianza.
El entonces diputado UDI Arturo Squella impulsó la plataforma “Mecharon.cl”, hoy inactiva, para recibir denuncias de despidos que consideraban injustificados. En esa época, se acusó un eventual revanchismo político y se anunciaron acciones ante la Contraloría.
Más de diez años después, el debate vuelve en un contexto distinto, pero con argumentos similares desde sectores políticos opuestos.
Reajuste del sector público y polémica por normas rechazadas
La controversia actual se relaciona con el proyecto de reajuste de remuneraciones del sector público, aprobado en enero de 2026. La iniciativa benefició a más de 950 mil trabajadores, pero incluyó normas que generaron fuerte discusión.
En particular, los artículos 129 y 130 buscaban endurecer los requisitos para no renovar contratas y facilitar reclamaciones ante la Contraloría. La oposición calificó esas disposiciones como un intento de “amarre” antes del cambio de mando.
Finalmente, dichas normas fueron rechazadas en el Congreso.
Desde el Ejecutivo se sostuvo que el objetivo era evitar arbitrariedades y dar mayor transparencia a los procesos de desvinculación. El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, lamentó el rechazo y señaló que las medidas formaban parte de un acuerdo con la Mesa del Sector Público.
Cruces políticos de cara al cambio de gobierno
Arturo Squella, hoy presidente del Partido Republicano y senador electo, fue uno de los críticos más duros de esas indicaciones. En diciembre pasado advirtió que insistir en “amarres” podría afectar la relación con el futuro gobierno de José Antonio Kast.
El intercambio de declaraciones refleja la tensión política previa al cambio de mando del 11 de marzo y revive un debate recurrente en la política chilena: los límites entre la continuidad administrativa y las decisiones discrecionales de cada nueva administración.








