Golpe al CJNG y presión internacional: The Economist vincula la caída de El Mencho con exigencias de Trump
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, abrió un debate que trasciende el impacto en el crimen organizado en México. Un análisis de la revista británica The Economist sostiene que el operativo que culminó con su abatimiento también tuvo un fuerte componente político internacional y que la acción habría favorecido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En el artículo titulado “The killing of Mexico’s most powerful narco will please Donald Trump”, la publicación plantea que la intensificación de la persecución contra el jefe del CJNG se dio en un contexto de presión diplomática, especialmente por el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Señal de cooperación ante Washington
De acuerdo con el análisis, la caída de El Mencho envía una señal clara de cooperación del gobierno mexicano en la lucha contra los cárteles. La administración de Trump ha endurecido su discurso sobre seguridad fronteriza, crimen transnacional y combate al narcotráfico, con énfasis en la crisis de opioides.
Para Washington, el golpe contra uno de los líderes criminales más buscados representa un avance simbólico y político. Sin embargo, el propio artículo advierte que este tipo de operaciones no garantiza una reducción sostenida de la violencia.
Riesgo de fragmentación y más violencia
La experiencia en México muestra que la eliminación de capos de alto perfil puede provocar disputas internas. El reacomodo de liderazgos dentro del CJNG u otros grupos podría derivar en nuevas confrontaciones y un aumento temporal de homicidios.
La revista británica subraya que estos operativos suelen responder tanto a dinámicas internas como a factores geopolíticos. La relación bilateral entre México y Estados Unidos gira en gran medida en torno a seguridad, migración y drogas.
Trump pide intensificar la ofensiva
Tras confirmarse el operativo en Jalisco, Donald Trump pidió reforzar los esfuerzos contra los cárteles y frenar el flujo de fentanilo. Si bien valoró la acción, insistió en que la estrategia debe ser más contundente.
El análisis de The Economist deja abierta una interrogante central: si la decisión de perseguir y abatir a El Mencho respondió principalmente a prioridades de seguridad interna o a la necesidad de atender exigencias políticas de Washington en un momento clave de la relación bilateral.





