Informe solicitado por Hacienda analizó el período 2023-2025 y detectó impactos acotados en la generación de empleo, pese al fuerte incremento del ingreso mínimo.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo concluyó que el impacto del alza del sueldo mínimo en el empleo formal en Chile ha sido acotado.
El análisis fue solicitado por el Ministerio de Hacienda el 6 de junio de 2025, en medio de cuestionamientos sobre los efectos que podrían tener estas políticas en el mercado laboral. El período evaluado abarca principalmente entre 2023 y 2025.
En esos años, el incremento del salario mínimo fue uno de los ejes del gobierno del presidente Gabriel Boric, junto con otras reformas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas y la reforma previsional.
Un aumento más acelerado que en décadas anteriores
El informe señala que entre 1990 y 2025 el salario mínimo real creció en promedio 4,1% anual. Sin embargo, entre 2023 y 2025 el ritmo fue mayor, con un aumento cercano al 6,9% anual.
El BID destaca que esta evolución rompió la tendencia observada hasta mediados de la década de 2010, cuando el sueldo mínimo avanzaba en línea con el PIB per cápita. En los últimos años, creció por sobre el ingreso promedio de la economía y el PIB por trabajador.
En 2025, un 3,5% de los trabajadores formales recibía el salario mínimo. Además, un 5,7% ganaba hasta el 125% de ese monto, cifra relevante por su vínculo con mecanismos de reparto de utilidades.
Impacto en el empleo
El documento sostiene que no existen resultados concluyentes que permitan afirmar que el alza del salario mínimo provocó una caída significativa del empleo formal a nivel nacional.
A nivel territorial, sí se detectaron pequeños efectos negativos en comunas más expuestas a los incrementos. Sin embargo, estas zonas concentran una menor proporción del empleo formal total, por lo que el efecto agregado sería limitado.
En el análisis individual, el BID observó que los trabajadores ubicados en la parte baja de la distribución salarial presentan menor probabilidad de mantenerse en el sector formal. No obstante, el estudio también identificó efectos similares en períodos donde el salario mínimo no registró aumentos relevantes.
Esto sugiere que las estimaciones no son robustas para establecer una relación causal directa entre los incrementos recientes y una caída del empleo formal.
En el caso de las empresas que permanecieron activas en el seguro de cesantía entre 2010 y 2025, el salario promedio creció cerca de 15% más en aquellas más expuestas al salario mínimo. En contraste, el crecimiento del empleo fue aproximadamente 10% menor entre 2022 y 2025 frente a firmas menos expuestas.
Conclusiones y balance
El BID recalca que los posibles efectos adversos detectados son acotados o no permiten una interpretación causal clara. Por ello, recomienda evaluar los resultados con cautela metodológica y continuar investigando el impacto del salario mínimo sobre otras remuneraciones y el empleo.
Desde el Gobierno destacaron que el efecto estimado equivale a cerca de 18 mil empleos entre 2023 y 2025. Esa cifra representa menos del 3% de la creación total de empleo formal en el período.
Según el Ejecutivo, los resultados respaldan el uso del salario mínimo como herramienta para fortalecer los ingresos laborales y reducir brechas salariales, sin generar impactos significativos en el empleo agregado.








