España bloquea uso de bases a EE.UU. en medio de tensión con Irán y obliga a reubicar aviones militares
España rechazó autorizar a Estados Unidos el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones vinculadas a un eventual ataque contra Irán. La decisión obligó a Washington a trasladar parte de su despliegue aéreo hacia otros países europeos.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, explicó que existe un acuerdo bilateral de cooperación, pero dejó claro que cualquier acción militar debe ajustarse al derecho internacional. Afirmó que en las bases conjuntas del sur de España no se ha prestado apoyo logístico ni operativo para acciones contra Irán.
Tras esta negativa, la Fuerza Aérea estadounidense movió al menos 15 aviones de reabastecimiento estratégico KC-135 hacia Alemania. Diez de estas aeronaves despegaron desde Morón con destino a la base aérea de Ramstein. Otros cinco partieron desde Rota y dejaron de emitir su ubicación pública tras salir del espacio aéreo español.
También se registraron vuelos de aviones de transporte militar C-17 entre Rota y la base de Sigonella, en Sicilia, Italia. Estos movimientos refuerzan la idea de una reorganización operativa en Europa ante la falta de autorización española.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, fue categórico. Señaló que España no permitirá el uso de sus instalaciones militares para acciones que no estén contempladas en los acuerdos vigentes ni encajen en la Carta de las Naciones Unidas. Subrayó que el país actuará conforme al derecho internacional.
En paralelo, el embajador de Irán en Madrid, Reza Zabib, afirmó que su país respondería ante cualquier agresión. Indicó que Irán podría atacar bases estadounidenses en Europa, incluida España, si fuera necesario. Sin embargo, sostuvo que se trataría de una reacción y no de una agresión inicial.
El diplomático confirmó que asistirá a la reunión convocada por el canciller español. El objetivo es transmitir el rechazo de España a los ataques iraníes contra países del Golfo y exigir el cese inmediato de las hostilidades.
Zabib reiteró el llamado al respeto del derecho internacional y descartó cualquier negociación con Estados Unidos. Afirmó que, desde la perspectiva iraní, no existe espacio para dialogar con quien considera un agresor.
La postura española refleja la cautela de varios países europeos ante una posible escalada en Medio Oriente. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene su capacidad operativa en el continente, aunque ajusta su despliegue según las decisiones de sus aliados.





