Las tierras raras se han convertido en uno de los recursos más estratégicos del mundo debido a su papel clave en la defensa, la transición energética y el desarrollo tecnológico. En este contexto, Chile podría comenzar a atraer la atención de Estados Unidos por algunos proyectos emergentes vinculados a estos minerales críticos.
La creciente rivalidad tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China ha puesto en el centro del debate el acceso a recursos considerados esenciales para la economía moderna. Entre ellos destacan el cobre, litio, cobalto, plata, uranio, galio, germanio y especialmente las llamadas tierras raras.
Estos elementos corresponden a un grupo de 17 minerales indispensables para fabricar dispositivos electrónicos, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, baterías y sistemas de defensa avanzados.
Un acuerdo inicial entre Chile y Estados Unidos
El interés internacional por estos recursos quedó reflejado esta semana tras la firma de la “Declaración Conjunta para el Establecimiento de Consultas sobre Minerales Críticos y Tierras Raras”.
El documento fue firmado el 12 de marzo por el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, y el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau.
El acuerdo contempla iniciar consultas durante las próximas semanas para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos. Entre los objetivos se incluye identificar proyectos prioritarios, promover inversiones y explorar mecanismos de financiamiento público y privado.
Aunque las conversaciones podrían extenderse a otros minerales estratégicos como el cobre o el litio, el documento menciona explícitamente el interés por las tierras raras.
Reservas globales dominadas por China
Según datos del United States Geological Survey, en el mundo existen aproximadamente 85 millones de toneladas de reservas de tierras raras y la producción anual alcanza cerca de 390 mil toneladas.
En este mercado domina ampliamente China, que concentra cerca de 44 millones de toneladas de reservas. Les siguen Brasil, Australia, Rusia, Vietnam y Estados Unidos.
En términos de producción, China también lidera con unas 270 mil toneladas al año, mientras Estados Unidos produce cerca de 51 mil toneladas.
Chile, en cambio, todavía no produce tierras raras de forma comercial.
Proyecto Módulo Penco en el Biobío
Uno de los principales proyectos en desarrollo es el denominado “Módulo Penco”, impulsado por la empresa Aclara Resources en la Región del Biobío.
La iniciativa contempla una inversión cercana a 175 millones de dólares y se ubica en un terreno de aproximadamente 600 hectáreas en la comuna de Penco.
De concretarse, el proyecto podría producir cerca de 811 toneladas anuales de óxidos de tierras raras. Actualmente, se encuentra a la espera de su licencia ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental, tras varios procesos de tramitación entre 2016 y 2023.
El director ejecutivo de la empresa, Ramón Barúa, ha señalado que esperan contar con apoyo del nuevo gobierno para avanzar en el desarrollo del proyecto.
Durante una visita a la zona afectada por incendios forestales, el entonces presidente electo de Chile, José Antonio Kast, sostuvo que iniciativas de este tipo podrían generar entre mil y dos mil empleos si logran concretarse.
Aclara cotiza en la Bolsa de Toronto y es controlada principalmente por el grupo peruano Hochschild Mining, además de contar con participación de la empresa chilena CAP S.A.
Otro proyecto en exploración entre Ñuble y Biobío
Una segunda iniciativa corresponde al proyecto impulsado por la empresa NeoRe junto a la compañía estadounidense Chilean Cobalt Corp.
El proyecto se ubica en una extensa zona de aproximadamente 22.800 hectáreas entre las playas de Cobquecura y Buchupureo, hasta la comuna de Chanco.
Las exploraciones iniciales han detectado concentraciones de tierras raras que alcanzan hasta 1.060 partes por millón, según informó la compañía en un comunicado reciente.
El interés estadounidense por este tipo de iniciativas quedó reflejado en enero, cuando el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sostuvo una reunión con ejecutivos de la empresa para analizar el potencial de estos proyectos en el fortalecimiento de cadenas de suministro seguras.
Investigación en relaves mineros
Además de estos proyectos, Corfo adjudicó recientemente tres iniciativas destinadas a desarrollar tecnologías para recuperar tierras raras y cobalto desde relaves mineros.
Chile cuenta con aproximadamente 795 depósitos de relaves que acumulan más de mil millones de toneladas de residuos mineros, donde podrían encontrarse concentraciones de estos elementos.
Los proyectos incluyen consorcios liderados por NeoRe, el Centro Nacional de Pilotaje, la empresa estatal Empresa Nacional de Minería, la Universidad Andrés Bello y compañías privadas del sector minero.








