El costo oculto del poder en Venezuela: miles de millones en petróleo para sostener la represión

Un informe internacional revela cómo el intercambio de petróleo entre Venezuela y Cuba habría financiado durante años un sistema de control político y represión interna, con consecuencias que aún marcan al país.
El intercambio de petróleo entre Venezuela y Cuba no fue un acto de solidaridad, sino una operación estratégica con profundas implicancias políticas y sociales. Un reciente informe del Miranda Center for Democracy sostiene que el régimen liderado por Hugo Chávez y posteriormente por Nicolás Maduro transfirió el equivalente a 63.800 millones de dólares en crudo a la isla desde el año 2000.
Según el reporte, este flujo de recursos no fue gratuito. A cambio, Cuba habría proporcionado asesoría directa en inteligencia y contrainteligencia, contribuyendo a la consolidación de un aparato estatal orientado al control interno y la represión.
Un acuerdo más allá del petróleo
Durante años, la narrativa oficial sostuvo que los envíos de crudo eran parte de acuerdos de cooperación. Sin embargo, el informe plantea que existía una cláusula de “pago mediante servicios”, lo que permitió justificar la presencia de miles de profesionales cubanos en territorio venezolano.
Este contingente incluía médicos y docentes, pero también expertos en inteligencia. La influencia comenzó en tiempos de Fidel Castro y se consolidó con la estrecha relación política entre ambos gobiernos.
Entre 2008 y 2012, Venezuela llegó a enviar hasta 105.000 barriles diarios de petróleo, lo que representó uno de los momentos de mayor intensidad en esta relación bilateral.
El rediseño del aparato de seguridad
Uno de los aspectos más relevantes del informe es el impacto en las instituciones de seguridad. Organismos como el SEBIN y la DGCIM habrían sido reestructurados bajo modelos cubanos, replicando prácticas y protocolos del sistema de inteligencia de la isla.
El documento señala que esta transformación respondió a una estrategia política orientada a neutralizar la disidencia interna, más que a enfrentar amenazas externas.
Además, la Misión de Verificación Independiente de Naciones Unidas ha documentado testimonios que apuntan a la participación de agentes cubanos en interrogatorios, persecuciones y actos de intimidación contra opositores.
Represión y consecuencias sociales
Desde 2014, más de 20.000 personas habrían sido detenidas por organismos de seguridad en Venezuela, muchos de ellos bajo acusaciones políticas. El informe vincula estas acciones con el modelo de inteligencia implementado con apoyo extranjero.
Este contexto ha contribuido a una crisis humanitaria prolongada, impulsando la migración de millones de venezolanos en busca de mejores condiciones de vida.
El costo económico y político
El estudio también pone en perspectiva el impacto económico de estos acuerdos. Los recursos transferidos en petróleo, ajustados a valor actual, podrían haber sido utilizados para financiar infraestructura clave o reducir significativamente la deuda externa del país.
En cambio, se destinaron a fortalecer un sistema que, según el informe, priorizó la estabilidad del régimen por sobre el bienestar de la población.







