Marset, el narco que podía abastecer de cocaína a toda Europa: juez de EE.UU. lo deja sin fianza por riesgo de fuga

El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset comenzó sus primeras horas en una cárcel federal de Estados Unidos tras su captura en Bolivia y posterior expulsión hacia territorio estadounidense, en un caso que lo tiene catalogado como uno de los criminales más peligrosos de Sudamérica.
El acusado permanece detenido en una prisión federal en Alexandria, a pocos minutos de Washington, luego de que un juez le negara la libertad bajo fianza por considerarlo un alto riesgo de fuga.
Juez de EE.UU. ordena prisión preventiva
Durante su primera audiencia, el juez federal William B. Porter determinó que Marset debía permanecer en prisión mientras avanza el proceso judicial. La fiscalía argumentó que el narcotraficante cuenta con recursos económicos, contactos internacionales y una red criminal que podría ayudarlo a escapar.
Marset llegó al tribunal con uniforme de preso verde oscuro y zapatillas negras. Según reportes de prensa, se mostró tenso antes de entrar a la sala, aunque se relajó al intercambiar miradas con uno de sus abogados.
El narcotraficante enfrenta cargos por lavado de activos y podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión.
El narco “increíblemente prolífico”
Los fiscales estadounidenses describieron a Marset como un narcotraficante “increíblemente prolífico”, capaz de mover enormes cargamentos de droga en un solo envío.
Según la acusación, un cargamento promedio de la organización podía transportar hasta 10.000 kilos de cocaína. Con esa cantidad, los investigadores estiman que se podían producir entre 200 y 500 millones de dosis individuales.
Por esta razón, un fiscal federal afirmó que, con solo un par de envíos, la organización de Marset podía suministrar suficiente cocaína como para drogar a toda la población de Europa.
Captura tras meses de fuga
El narcotraficante fue capturado el 13 de marzo de 2026 en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, tras un operativo internacional que puso fin a meses de fuga por distintos países de la región.
La investigación sostiene que la red liderada por Marset distribuía cocaína en varios países, incluyendo Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, Países Bajos y Portugal.
Tras su captura, la DEA lo calificó como “un Pablo Escobar de la era moderna” y uno de los narcotraficantes más notorios de Sudamérica.
La próxima audiencia del caso fue aplazada para el 1 de abril, mientras la defensa prepara su estrategia judicial en Estados Unidos.







