El director del Servicio Nacional de Migraciones, Luis Eduardo Thayer, abordó el complejo escenario de las expulsiones pendientes en Chile, subrayando el impacto que ha tenido la ausencia del consulado venezolano. Thayer explicó que desde que la representación diplomática de Venezuela abandonó el país, no se ha podido expulsar a ciudadanos venezolanos.
El consulado es responsable de verificar la identidad de las personas antes de su expulsión, lo cual, según Thayer, ha sido imposible sin su presencia. «Se están explorando alternativas para avanzar en el proceso, pero la ausencia del consulado venezolano lo hace prácticamente imposible», indicó.
A pesar de que las cifras muestran una baja en la migración irregular respecto a años anteriores, Thayer enfatizó que no es suficiente y que las medidas deben fortalecer el control migratorio y fronterizo. Sin embargo, admitió que es inviable ejecutar todas las órdenes de expulsión pendientes en el corto plazo.
El debate sobre el manejo de la migración en Chile continúa, especialmente tras la solicitud de la UDI para crear una fuerza especial de la Policía de Investigaciones (PDI) dedicada a ejecutar estas órdenes.





