China pone fin a su programa de adopciones internacionales en medio de una crisis demográfica
El 28 de agosto de 2024, China anunció el cese de su programa de adopción internacional, una medida que marca un cambio significativo en su política poblacional después de más de tres décadas. Esta decisión responde a una serie de factores, entre los que destaca una crisis demográfica que ha llevado al país a revisar su enfoque hacia la población.
Anteriormente, China había abierto sus puertas a las adopciones internacionales en 1992 como parte de su política de control demográfico. En esa época, el país enfrentaba desafíos debido a la política del «hijo único», que llevó a muchas familias a abandonar a sus hijos, especialmente a niñas o niños con discapacidades, en busca de una solución para evitar sanciones severas.
Durante los últimos 30 años, China permitió que más de 160,000 niños fueran adoptados por familias en todo el mundo, con aproximadamente la mitad de ellos siendo adoptados por familias en Estados Unidos. La adopción internacional se convirtió en una manera de gestionar la «carga» de una población creciente que el país no podía mantener.
Sin embargo, en los últimos años, China ha visto una disminución en su tasa de natalidad y un decrecimiento en la población total. En 2023, el país reportó una caída del 5.7% en nuevos nacimientos y una tasa de natalidad histórica baja de 6.39 nacimientos por cada 1,000 personas. A pesar de haber abandonado la política del «hijo único» en 2016 y de alentar a las familias a tener más hijos, la tasa de natalidad sigue siendo insuficiente para contrarrestar la disminución poblacional.
Como resultado, China ha comenzado a priorizar las adopciones nacionales, que ahora representan casi el 90% de todas las adopciones en el país. El cese de las adopciones internacionales se considera un «paso inevitable» en este contexto. Las familias extranjeras con solicitudes pendientes se encuentran actualmente en un estado de incertidumbre, con Pekín indicando que solo se tramitarán casos excepcionales.
La suspensión del programa ha dejado a muchas familias en espera y ha generado preocupación sobre el destino de los niños que estaban en proceso de adopción. Algunos han estado esperando hasta cuatro años debido a las restricciones impuestas durante la pandemia de COVID-19, que también suspendió las adopciones internacionales entre 2020 y 2022.
La medida ha generado un amplio debate y ha dejado a muchas familias y organizaciones en busca de soluciones y respuestas sobre cómo proceder con las adopciones que estaban en curso.





