A partir de marzo de 2026, el Presidente de la República tendrá la remuneración más alta entre las autoridades gubernamentales, según lo determinado por la Comisión Encargada de Fijar Remuneraciones. Esta medida también reducirá el gasto total destinado a sueldos públicos en un 4,5%.
La comisión, presidida por el ex ministro de Hacienda Felipe Larraín, estableció que el salario bruto del Presidente será de $10.269.076, ajustado a la importancia de sus funciones como Jefe de Estado y Gobierno, y como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
Además, los ministros de Interior, Relaciones Exteriores, Defensa, Hacienda y Segpres recibirán una remuneración mensual bruta de $8.451.330. El resto de los ministros percibirá $7.642.942, mientras que los senadores y diputados sin funciones de presidencia recibirán la misma cantidad.
Reducción de sueldos y eliminación de distorsiones
El ajuste salarial también afectará a quienes actualmente ganan más que el Presidente, como el director de Presupuestos y otros altos funcionarios, quienes verán reducidos sus ingresos. La comisión destacó que una de sus principales metas fue corregir distorsiones en el sistema actual, donde algunos asesores y subsecretarios ganan más que los ministros.
Historia de la comisión
Creada en 2020 por una reforma constitucional, la Comisión Encargada de Fijar Remuneraciones ha trabajado para garantizar un sistema justo y equilibrado, celebrando 50 sesiones y consultando a 14 expertos nacionales e internacionales. Según la Ley 21.603, las remuneraciones de las autoridades se establecerán cada cuatro años, ajustándose con 18 meses de anticipación al final del periodo presidencial.
El nuevo esquema busca asegurar una compensación acorde a las responsabilidades de los cargos públicos, promoviendo la independencia en el cumplimiento de sus funciones y optimizando el uso de los recursos fiscales.





