César «Rumi» Ahumada, de 54 años, quien se identifica como «curandero vegetalista», fue arrestado tras el fallecimiento de Antonella Canales, ocurrido durante una sesión de «desintoxicación» en el centro terapéutico «Manto Wasi», ubicado en Pirque. La fiscalía sostiene que el acusado tiene responsabilidad en el hecho, ya que la mujer habría ingerido sustancias que le causaron una descompensación fatal.
Ahumada ya había enfrentado cargos similares en 2009, cuando fue detenido por presunto tráfico de ayahuasca, una sustancia que usaba en sus tratamientos. En esa ocasión, uno de sus pacientes sufrió una severa descompensación, pero el tribunal lo absolvió debido a la falta de pruebas concluyentes sobre la concentración de la sustancia.
El fallo de esa época fue celebrado por el centro «Manto Wasi», destacando que la ayahuasca no está catalogada como droga según los convenios internacionales, y subrayando sus posibles beneficios si se usa de manera responsable.





