Así se manipulan los índices de contaminación en las ciudades de Europa
Algunos países de la Unión Europea (UE) reportan niveles de contaminación atmosférica mucho más bajos de los que realmente existen. Según un informe de la organización ecologista búlgara Za Zemiata, las mediciones oficiales son manipuladas para minimizar los datos de contaminación, lo que pone en riesgo la salud pública.
Por ejemplo, en Sofía, la capital de Bulgaria, una de las ciudades más contaminadas de Europa, las autoridades reportan que los niveles de óxidos de nitrógeno (NO₂) están por debajo del límite establecido por la UE (40 microgramos por metro cúbico de aire). Sin embargo, el informe de Za Zemiata muestra que las estaciones de medición están ubicadas en zonas menos contaminadas, como parques, lejos de las carreteras principales, donde los niveles reales de contaminación son mucho más altos.
Según Ivaylo Hlebarov, miembro de Za Zemiata, las mediciones que ellos realizaron en zonas más concurridas de la ciudad arrojaron valores casi el doble de los reportados por las autoridades. Esto sugiere que la contaminación en Sofía está siendo ocultada deliberadamente, una situación que «roza el delito contra la salud pública», según la organización.
Otras ciudades también falsean datos
Sofía no es el único caso. Según un estudio realizado entre 2022 y 2024 por siete organizaciones medioambientales en 64 ciudades de Europa, otros países como Hungría, la República Checa, Eslovaquia, Kosovo y Rumanía también manipulan sus mediciones de contaminación. En Pristina, Kosovo, los niveles reales de NO₂ eran más del doble de los reportados oficialmente, mientras que en Budapest, Hungría, los datos fueron un 43% más bajos que los medidos por las organizaciones ecologistas.
Efectos del óxido de nitrógeno en la salud
El óxido de nitrógeno es un gas tóxico que puede dañar los pulmones, desencadenar inflamaciones y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, 140,000 personas mueren cada año en la UE debido a la contaminación atmosférica, principalmente causada por NO₂.
Los estados de la UE tienen la obligación de vigilar la calidad del aire y tomar medidas cuando los niveles de NO₂ superan los 40 microgramos por metro cúbico. Sin embargo, el incumplimiento de estas normativas sigue siendo un problema recurrente en varias ciudades europeas.





