El Fiscal Nacional, Ángel Valencia, enfrenta una compleja situación por presuntos vínculos con Luis Hermosilla, principal imputado en el caso «Audio». Esta controversia surgió cuando el abogado Juan Pablo Hermosilla, hermano del acusado, entregó una lista de jueces y fiscales que habrían mantenido conversaciones con su representado, donde destaca el propio Valencia. Parlamentarios, encabezados por el diputado Jaime Naranjo, han señalado la necesidad de su renuncia y podrían solicitar a la Corte Suprema su destitución si no da un paso al costado.
Valencia, quien ha negado las acusaciones y calificado como falsas las declaraciones del abogado, ha decidido no participar en una ceremonia en el Tribunal Constitucional, lo cual ha generado críticas. Francisco Bravo, presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, cuestionó la defensa institucional que Valencia emitió y señaló que la credibilidad de su figura está en juego. Mientras tanto, expertos como el abogado Isido Solís subrayan la gravedad de la situación y la importancia de una posible «autodenuncia» del Fiscal Nacional, ya que, de confirmarse, podría derivar en una responsabilidad penal por violar obligaciones de su cargo.
La controversia genera un llamado en el Congreso para tomar medidas drásticas, ya que se considera que Valencia habría perdido la confianza necesaria para liderar el Ministerio Público.





