Con 35 votos a favor y 11 en contra, el Senado aprobó en general la reforma constitucional que busca modificar el sistema político y electoral. Este proyecto contempla medidas como la pérdida de escaño para parlamentarios que abandonen el partido por el cual fueron electos. Ahora, la iniciativa volverá a la Comisión de Constitución, que recibirá indicaciones hasta el 6 de marzo para afinar el texto.
Debate en el Senado
El debate legislativo comenzó el 8 de enero y concluyó con la votación de este martes. Senadores como Iván Moreira, Yasna Provoste, Claudia Pascual, Alfonso De Urresti y Fidel Espinoza participaron activamente en la discusión.
Argumentos a favor
Los defensores de la reforma subrayaron la necesidad de fortalecer los partidos políticos para superar la fragmentación que afecta al Congreso. Según ellos, esta situación impide avanzar en las agendas gubernamentales y alcanzar acuerdos políticos.
Uno de los senadores señaló: “Con la conformación actual, los acuerdos son inviables”. Además, destacaron que las indicaciones futuras permitirán perfeccionar el proyecto para abordar la problemática actual.
Críticas al proyecto
Por el contrario, los detractores consideraron que la reforma no resuelve los problemas de fondo. Argumentaron que fijar un umbral del 5% perjudicará la representación de candidaturas independientes y podría ignorar la voluntad popular.
Principales propuestas de la reforma
El proyecto busca reducir la fragmentación política en el Congreso mediante las siguientes medidas:
- Los partidos políticos deberán obtener al menos un 5% de los votos a nivel nacional para que sus candidatos accedan a escaños.
- Los parlamentarios que renuncien al partido que los postuló perderán su cargo.
- El umbral del 5% no aplicará a partidos que logren al menos ocho parlamentarios en ambas cámaras.
- Los votos de partidos que no alcancen el umbral serán redistribuidos entre los partidos del mismo pacto electoral que sí lo superen.
Próximos pasos
La Comisión de Constitución retomará el análisis en particular de la reforma. Las indicaciones presentadas antes del 6 de marzo podrán definir el futuro del proyecto y resolver las tensiones entre los parlamentarios.





