Tensión política en aumento: La participación de Israel en Eurovisión desata controversia internacional
La edición 2025 del Festival de Eurovisión, celebrada en Basilea, Suiza, estuvo marcada por la música, pero también por un fuerte conflicto político. Austria se llevó el primer lugar con la canción «Wasted Love», mientras que Israel quedó en segunda posición. Sin embargo, su participación generó una intensa polémica debido al contexto bélico en la Franja de Gaza.
Debate por la presencia de Israel
Varios países cuestionaron la inclusión de Israel en el certamen. El motivo principal fue la ofensiva militar que mantiene en Gaza, tras el ataque de Hamás ocurrido el 7 de octubre de 2023. Aquel atentado dejó 1.218 muertos y 251 secuestrados. Desde entonces, la respuesta de Israel ha causado más de 53.000 víctimas en territorio palestino, según datos de la ONU, que también ha alertado sobre niveles extremos de hambruna.
Frente a este panorama, muchos apuntaron a un doble estándar. Recordaron que en 2022, Rusia fue excluida del festival por su invasión a Ucrania. La polémica creció cuando RTVE, la televisión pública española, pidió formalmente abrir un debate sobre la permanencia de Israel en el evento.
Un mensaje que generó sanciones
Israel estuvo representado por la cantante Yuval Raphael, una sobreviviente del ataque de Hamás en el festival Nova. Su elección fue vista por algunos sectores como una estrategia política. Durante su presentación en Basilea, hubo abucheos y banderas palestinas entre el público.
En la transmisión española, los presentadores de RTVE expresaron su postura crítica. “Esta no es una petición contra ningún país, es un llamamiento por la paz y los derechos humanos”, señalaron. La Unión Europea de Radiodifusión (UER) respondió con advertencias y amenazó con sanciones si RTVE volvía a mencionar el conflicto.
RTVE no dio marcha atrás. Antes de la final, emitió un mensaje claro: “Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina”.
Reacciones en Europa
España no fue el único país en pronunciarse. Eslovenia, Islandia, Irlanda, Bélgica y Países Bajos también cuestionaron la participación de Israel. La televisión belga incluso interrumpió su transmisión durante la actuación israelí como forma de protesta.
Tras el festival, la emisora neerlandesa VROTROS pidió reflexionar sobre si Eurovisión sigue siendo un evento “apolítico y cultural” frente a este tipo de crisis.
España endurece su postura
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se sumó a las críticas. Pidió excluir a Israel de Eurovisión, tal como se hizo con Rusia. “No podemos permitir dobles estándares, tampoco en la cultura”, declaró. También expresó su solidaridad con Ucrania y Palestina.
La UER se defendió recordando que Eurovisión depende de organismos emisores públicos, no de gobiernos.
Acusaciones cruzadas y consecuencias
Mientras tanto, la actuación de la representante española, Melody, se vio eclipsada por la polémica. España terminó en el puesto 24, con escasos votos del público. Algunos medios, como El Mundo, sostienen que la confrontación con la UER perjudicó directamente a la artista.
Israel, en cambio, recibió el mayor número de votos del televoto, escalando del puesto 15 al segundo lugar. España, Países Bajos y Francia, críticos de Israel, le otorgaron la máxima puntuación popular: 12 puntos.
El ministro israelí Amichai Chikli respondió irónicamente al presidente Sánchez en redes sociales: “Parece que los españoles han hablado”.
Una campaña financiada por el gobierno israelí
La popularidad de Yuval Raphael no fue casual. Según una investigación de EFE, el Gobierno de Israel habría financiado una intensa campaña en YouTube para promover el voto masivo por su cantante. La cuenta Vote4NewDayWillRise publicó 89 videos en 23 idiomas, alcanzando más de 8 millones de visualizaciones.
El anunciante de los videos fue la Agencia de Publicidad del Gobierno de Israel, responsable también de campañas contra organizaciones pro-palestinas. El objetivo era movilizar a los votantes europeos a través de publicidad dirigida y tutoriales sobre cómo votar hasta 20 veces.
Algunos usuarios incluso aseguraron haber votado múltiples veces usando diferentes tarjetas SIM, aunque esta información no ha sido verificada oficialmente.
¿Sigue siendo Eurovisión un evento cultural?
El conflicto deja una gran pregunta abierta: ¿hasta qué punto Eurovisión puede mantenerse al margen de la política? La fuerte controversia en torno a Israel demuestra que, hoy más que nunca, la música y la geopolítica están entrelazadas en el escenario europeo.





