Israel intensifica ofensiva y bombardea instalaciones clave de gas y petróleo en Irán
En un nuevo episodio de alta tensión en Medio Oriente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron este sábado importantes centros energéticos de Irán, en lo que se considera un golpe directo al sector económico del país. Los objetivos fueron el yacimiento de gas South Par el más grande del mundo, la refinería de Fajr Jam y el puerto de Kangan, todos ubicados en la provincia de Bushehr, en el sur de Irán.
Según medios iraníes como Tasnim, un dron israelí impactó directamente la Fase 14 de South Pars, provocando una gran explosión e incendio. La agencia Fars agregó que los bomberos trabajan intensamente para controlar las llamas.
El ataque responde a la ofensiva iraní con más de 200 misiles
La ofensiva israelí ocurre después de que Irán lanzara más de 200 misiles balísticos contra su territorio, dejando tres personas muertas y más de 80 heridas. Aunque la mayoría de los misiles fueron interceptados por los sistemas defensivos, algunos lograron impactar zonas residenciales de ciudades como Tel Aviv, Ramat Gan y Rishon Lezion.
Israel respondió de forma inmediata con ataques aéreos. El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que se han provocado «graves daños» a las instalaciones nucleares de Irán y que se ha retrasado significativamente el desarrollo de su programa nuclear.
“También atacamos al equipo de científicos que lidera estos proyectos. Lo que han visto hasta ahora no es nada comparado con lo que viene”, advirtió Netanyahu.
“Teherán no es inmune”: Israel advierte más bombardeos
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lanzó una amenaza directa al líder supremo iraní, Alí Khamenei, asegurando que si continúan los ataques contra Israel, “Teherán arderá”.
Katz acusó al régimen iraní de poner en peligro a su propia población al convertir a los ciudadanos en “rehenes” del conflicto. Además, afirmó que Israel ya controla el espacio aéreo desde el oeste de Irán hasta la capital, Teherán.
Situación crítica y tensión máxima
A pesar del fuerte cruce de misiles entre ambos países, el ejército israelí aseguró que todas sus bases militares, incluyendo las aéreas, siguen operando con normalidad.
Este nuevo intercambio marca un punto crítico en el conflicto entre Israel e Irán, elevando el riesgo de una guerra regional de gran escala. Ambos países mantienen un tono desafiante y, por ahora, no hay señales de desescalada.





