Rusia prueba misil hipersónico Tsirkón en el Ártico mientras Ucrania golpea refinerías con drones

Maniobras militares rusas y ataques ucranianos intensifican la tensión en la región
El ejército ruso realizó el domingo pruebas de misiles hipersónicos Tsirkón en el mar de Barents, en el marco de los ejercicios estratégicos Zapad-2025 junto a Bielorrusia. La fragata Almirante Golovko encabezó el lanzamiento, en una zona cerrada temporalmente a la navegación civil, según informó el Ministerio de Defensa ruso.
Estos misiles, capaces de alcanzar Mach 10 (hasta 3 km por segundo) y con un alcance de 1.000 km, son considerados indetectables por los sistemas antiaéreos. Moscú ya los utilizó en Ucrania en 2024 y durante maniobras navales frente a Siria antes del derrocamiento de Bashar al Asad.
Ejercicios militares con Bielorrusia
Los ejercicios conjuntos Zapad-2025 comenzaron el 12 de septiembre y tienen como objetivo mejorar la coordinación defensiva frente a eventuales ataques. Participaron cazabombarderos Sukhoi Su-34, que realizaron simulacros de bombardeo, así como aeronaves antisubmarinas de largo alcance. También se emplearán misiles hipersónicos Oréshnik y armas nucleares tácticas.
El Kremlin insistió en que se trata de maniobras defensivas. Dmitri Peskov, portavoz presidencial, afirmó: “Rusia nunca ha amenazado a nadie y tampoco lo hace ahora”.
Respuesta de la OTAN
Tras la incursión de drones rusos en Polonia y Rumania, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció la operación “Centinela oriental”, destinada a reforzar la seguridad del flanco oriental de la Alianza con recursos de Dinamarca, Francia, Alemania, Reino Unido y otros países miembros.
Rutte calificó la violación del espacio aéreo polaco como “la concentración más significativa de infracciones al territorio atlántico registrada hasta la fecha”.
Drones ucranianos contra refinerías rusas
En paralelo, Ucrania intensificó sus ataques contra la infraestructura energética rusa. Más de 80 drones fueron destruidos por la defensa aérea rusa durante la noche, pero restos de uno de ellos provocaron un incendio en la refinería de Kirishi, en la región de Leningrado. Esta instalación procesa alrededor del 6,4% del crudo nacional.
El mando ucraniano de drones confirmó que el ataque fue “exitoso”. Por su parte, autoridades rusas informaron que el fuego fue controlado y no hubo víctimas.
El sábado, otro dron impactó en una refinería de Bashneft, en la ciudad de Ufá, causando un incendio y daños menores. A pesar de los incidentes, funcionarios locales aseguraron que la producción petrolera se mantendrá estable.







