Bielsa recuerda incidente vivido en Chile para rechazar mayor acceso de la prensa uruguaya
El técnico utilizó una experiencia personal en La Roja para explicar su negativa a ampliar la cobertura de los entrenamientos
Marcelo Bielsa protagonizó un tenso momento con la prensa uruguaya luego de la dura goleada sufrida por Uruguay en un amistoso frente a Estados Unidos. En plena conferencia, el entrenador apeló a una antigua experiencia en Chile para justificar su rechazo a permitir mayor acceso de los periodistas a las prácticas de la selección.
El técnico convocó a la prensa con carácter de urgencia, lo que generó especulación sobre una posible renuncia. Finalmente, Bielsa se declaró avergonzado por la derrota, aunque firme en continuar su labor.
El origen de su negativa a abrir los entrenamientos
Durante la conferencia, periodistas uruguayos solicitaron mayor libertad para ingresar al complejo deportivo y presenciar sesiones de entrenamiento. Bielsa respondió de manera categórica, recordando un episodio ocurrido cuando dirigía a la selección chilena entre 2007 y 2011.
Según relató, en esa época enfrentó una solicitud similar y decidió autorizar el acceso de la prensa, otorgándoles incluso un espacio privilegiado cerca del campo.
La anécdota que marcó su postura
El entrenador confesó que en esa ocasión asistió al entrenamiento sin colocar su dentadura postiza. Al día siguiente, relató, la imagen de su boca sin dientes apareció en las portadas de varios diarios chilenos, situación que calificó como una reacción amarillista frente a un hecho personal sin relevancia futbolística.
Para Bielsa, ese episodio refleja el contraste entre la información deportiva de fondo y la búsqueda de titulares llamativos. Con ese antecedente, el técnico reafirmó que no dará mayor acceso a la prensa uruguaya para observar las prácticas del equipo.
Su etapa en Chile
Bielsa dirigió a La Roja entre 2007 y 2011, período en el que dejó una huella imborrable y clasificó al equipo al Mundial de Sudáfrica 2010. Renunció tras las elecciones de la ANFP, afirmando que solo trabajaría con Harold Mayne Nicholls, anticipando cambios estructurales que luego marcarían el rumbo del fútbol chileno.





