Las declaraciones sobre Cuba reordenan el mapa de alianzas en la oposición chilena y refuerzan las distancias con el Partido Comunista
Las recientes declaraciones de dirigentes del Partido Comunista en respaldo al régimen cubano volvieron a generar tensiones dentro de la oposición chilena. En el Partido Socialista, el episodio reactivó el debate sobre con quién construir futuras alianzas políticas tras la derrota electoral y el paso a la oposición frente al gobierno de José Antonio Kast.
La controversia se inició luego de que el abogado y militante comunista Hugo Gutiérrez afirmara que en su partido no podría existir alguien que considere a Cuba una dictadura. En el PS, sus palabras fueron interpretadas como una señal clara de apoyo al régimen cubano y también como una crítica indirecta a Jeannette Jara, militante comunista que había reconocido que en la isla no existe una democracia plena.
Para varios dirigentes socialistas, este episodio confirma lo complejo que resulta proyectar una alianza con un partido que, a su juicio, no asume una postura crítica frente a regímenes autoritarios. Esa percepción se vio reforzada tras la reciente visita del presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, a Cuba, realizada entre el 17 y el 22 de enero.
Tras su viaje, Carmona afirmó que Cuba cuenta con su propia democracia y una institucionalidad sostenida en un pueblo consciente y participativo. En el PS, esas declaraciones profundizaron las distancias y reforzaron las dudas sobre una eventual política común con el PC.
La presidenta del Partido Socialista, la senadora Paulina Vodanovic, también intervino en la polémica. Defendió a Jeannette Jara y cuestionó actitudes que, a su juicio, se asemejan a una cultura de la cancelación dentro del Partido Comunista. Aunque Vodanovic había promovido en el pasado un acercamiento entre ambas colectividades, conflictos recientes terminaron por frenar ese intento.
En este escenario, dentro del PS comenzó a tomar fuerza una conversación informal para priorizar un entendimiento político con el Frente Amplio. Algunos parlamentarios sostienen que el partido debe reordenar primero su identidad y su relato, poniendo en el centro la defensa de la democracia, las elecciones libres, la participación ciudadana, la libertad de expresión y el multipartidismo.
El senador Gastón Saavedra señaló que el Partido Socialista necesita construir un nuevo relato junto a las fuerzas del socialismo democrático. En ese espacio, dijo, también debe incluirse al Frente Amplio, con el objetivo de avanzar hacia una propuesta común de gobernanza para el país. A su juicio, una conversación posterior con el Partido Comunista solo debería darse después de ese proceso interno.
El posible acercamiento con el Frente Amplio no está exento de dificultades. En el PS reconocen que la convivencia política con ese sector ha sido compleja y que la experiencia del último gobierno dejó tensiones evidentes. Aun así, algunos dirigentes consideran que hoy existe mayor espacio de convergencia con el FA que con el PC.
El jefe de bancada de los senadores socialistas, Juan Luis Castro, planteó que espera que el Frente Amplio realice una reflexión tras la derrota electoral y avance hacia un proyecto colectivo. Según afirmó, el diálogo con el PS resulta más viable que con el Partido Comunista y sostuvo que sería relevante que el FA marque una mayor distancia del PC.
Posturas similares ya habían sido planteadas anteriormente por el diputado Daniel Manouchehri. El parlamentario señaló que los partidos del Socialismo Democrático y el Frente Amplio deberían conformar una fuerza socialista común en Chile, capaz de articular ideas y desafíos compartidos.
El debate refleja un proceso de reordenamiento en la oposición chilena, donde la postura frente a la democracia y los regímenes autoritarios se ha convertido en un criterio clave para definir futuras alianzas políticas.





