Maxwell ofrece exculpar a Trump a cambio de clemencia y vuelve a tensionar el caso Epstein
Ghislaine Maxwell, condenada a 20 años de prisión por conspirar con Jeffrey Epstein en el abuso sexual de menores, volvió a situar el caso en el centro del debate político en Estados Unidos. Este lunes, la excolaboradora de Epstein envió un mensaje directo al presidente Donald Trump, asegurando que limpiaría su nombre de cualquier irregularidad vinculada al caso si se le concede clemencia presidencial.
La declaración se produjo mientras Maxwell comparecía de forma virtual ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes. Durante su intervención, se acogió a la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege a las personas contra la autoincriminación, según confirmó una fuente familiarizada con el proceso.
Maxwell cumple actualmente su condena en una prisión federal de mínima seguridad en Bryan, Texas. Pese a su negativa a responder preguntas sustantivas ante los legisladores, su defensa dejó clara su posición. A través de su abogado, David Oscar Markus, Maxwell sostuvo que estaría dispuesta a declarar con total franqueza si el presidente Trump le concediera un indulto o una conmutación de pena.
“La señora Maxwell está dispuesta a hablar con total honestidad si recibe clemencia presidencial”, afirmó Markus en un comunicado difundido públicamente. Según el abogado, Maxwell podría ofrecer una versión completa de los hechos y aseguró que, de hacerlo, tanto Donald Trump como Bill Clinton quedarían exculpados de cualquier delito relacionado con Epstein.
La propuesta fue calificada como extraordinaria y aseguró que la controversia en torno al caso Epstein seguirá teniendo impacto político. Markus insistió en que solo Maxwell puede explicar el funcionamiento completo de la red y que el público tiene derecho a conocer esa versión, aunque advirtió que no todos aceptarían lo que ella tendría que decir.
Trump, por su parte, no ha descartado públicamente la posibilidad de concederle un indulto o una conmutación de pena. Tanto él como el expresidente Clinton han negado reiteradamente cualquier conducta ilegal relacionada con Epstein, pese a que sus nombres aparecen en documentos judiciales divulgados por el Departamento de Justicia.
Desde el Congreso, la reacción fue inmediata. El presidente de la Comisión de Supervisión, James Comer, calificó como “muy decepcionante” la decisión de Maxwell de acogerse a la Quinta Enmienda y señaló que los legisladores tenían numerosas preguntas sobre los crímenes cometidos y la posible existencia de cómplices.
Los demócratas de la comisión fueron aún más duros. La representante Melanie Stansbury acusó a Maxwell de intentar obtener beneficios legales mediante el silencio y aseguró que el Congreso no permitirá que esa estrategia prevalezca.
Consultado sobre si la investigación podría involucrar a figuras como el secretario de Comercio, Howard Lutnick, Comer respondió que la comisión se concentrará en cinco declaraciones juradas programadas próximamente. Además, se espera que Bill y Hillary Clinton comparezcan a puerta cerrada a finales de este mes.
En paralelo, víctimas de Jeffrey Epstein expresaron su preocupación por la comparecencia de Maxwell. En una carta dirigida a los miembros de la comisión, a la que tuvo acceso CNN, instaron a tratar su testimonio con el máximo escepticismo y a evitar que el proceso se convierta en una nueva forma de silenciar a las víctimas.
El documento fue firmado por un grupo de sobrevivientes, incluidas mujeres que prefieren mantener el anonimato y familiares de Virginia Giuffre. En la carta, acusan a Maxwell de mentir bajo juramento en el pasado y de negarse a identificar a hombres poderosos involucrados en la red de tráfico sexual.
Según las firmantes, Maxwell no fue una figura secundaria, sino una pieza central en la estructura de abusos liderada por Epstein. También expresaron su temor de que su declaración vuelva a ser una oportunidad para la manipulación y no para esclarecer la verdad completa.





