Hijos del poder iraní enseñan en EE.UU.: crece la presión para expulsarlos de universidades

Organizaciones opositoras en el exilio piden revisar su estatus migratorio. También exigen investigar sus vínculos con el régimen iraní.
Según informó The New York Post, varios de estos académicos provienen de familias con poder político y religioso en Teherán. Sin embargo, desarrollan sus carreras en instituciones de alto nivel en EE.UU.
Miles de familiares del régimen viven fuera de Irán
Expertos estiman que entre 4.000 y 5.000 familiares de altos cargos iraníes residen en Estados Unidos. Otros han emigrado a Canadá y Australia.
El analista Janatan Sayeh explicó que muchos usan apellidos distintos. Esto dificulta rastrear sus conexiones con figuras del régimen.
La situación genera críticas. Mientras Irán mantiene un discurso antioccidental, sus familiares aprovechan oportunidades en Occidente.
Casos que encendieron la polémica
Uno de los casos más conocidos es el de Fatemeh Ardeshir-Larijani, hija de Ali Larijani. Fue profesora en la Universidad Emory.
Dejó su cargo en enero tras una campaña impulsada por opositores. La petición superó las 156.000 firmas.
Otro caso es el de Leila Khatami, hija del expresidente Mohammad Khatami. Enseñaba en Union College.
Tras recientes tensiones militares, su perfil fue eliminado del sitio del departamento. Sin embargo, no existen pruebas públicas de irregularidades.
“Aghzadeh” el término que explica la indignación
En Irán, estos casos se relacionan con el concepto Aghzadeh. El término describe a los hijos de la élite política.
Muchos ciudadanos critican estos privilegios. Denuncian que mientras en Irán hay restricciones, estas familias viven con ventajas en el extranjero.
Académicos en cargos clave
Entre los nombres destacados está Zahra Mohaghegh Damad. Trabaja en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign en el área nuclear.
También figura Eissa Hashemi, hijo de Masoumeh Ebtekar, quien tuvo un rol en la crisis de la embajada de 1979.
En el ámbito científico destaca Zeinab Hajjarian, ligada a figuras clave del aparato de seguridad iraní.
Crecen las dudas sobre su influencia
El debate no solo apunta a sus vínculos familiares. También se cuestiona su impacto en la visión internacional de Irán.
Sayeh advierte que podrían influir en la opinión pública. Según su análisis, algunos discursos presentarían al régimen como más moderado.
Por su parte, la activista Lawdan Bazargan sostiene que las diferencias entre reformistas y conservadores son cada vez menos claras.
Un conflicto que seguirá creciendo
La presencia de estos académicos sigue generando tensión. Algunos defienden su derecho individual a trabajar en el extranjero.
Otros exigen controles más estrictos. El debate continúa y podría intensificarse en los próximos meses.







