El Gobierno endureció su postura frente a la morosidad del Crédito con Aval del Estado, CAE, tras detectar a un grupo de deudores con altos ingresos que no están cumpliendo con sus pagos.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, informó que un cruce de datos realizado por la Tesorería General de la República identificó a 1.800 personas que mantienen deudas impagas del CAE, pese a recibir sueldos brutos superiores a los 5 millones de pesos mensuales.
La autoridad explicó que la deuda acumulada del sistema ha crecido con fuerza en los últimos años. En 2017, los montos adeudados alcanzaban los 500.000 millones de pesos, mientras que hoy bordean los 4 billones, es decir, ocho veces más.
En este contexto, Quiroz fue categórico. Afirmó que, aunque el CAE es un beneficio estatal con condiciones favorables, no pagar no es un derecho. “Las cuentas hay que pagarlas”, enfatizó.
El ministro también recalcó que no todos los deudores están en una situación vulnerable. De hecho, los 1.800 casos detectados concentran una deuda cercana a los 20 millones de dólares con el Estado.
Frente a esto, el Ejecutivo anunció que activará mecanismos de cobro más estrictos. Entre ellos, acciones judiciales que podrían derivar en embargos, utilizando las herramientas legales disponibles para recuperar los recursos.
Quiroz aclaró que el foco estará en quienes tienen capacidad de pago. En contraste, quienes enfrenten dificultades económicas o problemas laborales recibirán un trato acorde a su situación.
Además, detalló que la deuda total de personas con ingresos superiores a 1,5 millones de pesos mensuales alcanza los 800 millones de dólares, lo que refuerza la preocupación por mejorar la recaudación.
Finalmente, el ministro sostuvo que no se requiere una nueva ley para enfrentar este problema. A su juicio, basta con que la Tesorería ejerza sus facultades de manera más eficiente y oportuna para asegurar el cumplimiento de las obligaciones.








