Desde marzo de 2026, Chile enfrenta el mayor aumento en el precio de las bencinas en más de cinco décadas. El impacto ya se siente en las calles: menos congestión, más interés por autos eléctricos y transporte público en crisis.
La bencina más cara en 50 años
Chile registró en marzo de 2026 el alza de combustibles más significativa en más de medio siglo. La bencina de 93 octanos subió $372,2 por litro, la de 97 octanos aumentó $391,5 y el diésel se disparó $580,3 por litro, según informó ENAP.
Estos aumentos se explican por factores internacionales, especialmente el conflicto en Medio Oriente y la suspensión temporal del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). El alza de combustibles golpea directamente el bolsillo de millones de hogares chilenos.
Menos autos en las calles tras el alza
Un estudio de City Lab Biobío, elaborado con datos de Waze en las 16 capitales regionales, detectó una reducción promedio de 5% en la congestión vehicular tras el alza de combustibles. Copiapó lidera con una baja del 10%.
El transporte público también siente la presión. Gremios exigen compensaciones ante el aumento de costos operativos que amenaza con elevar las tarifas del transporte en distintas ciudades del país.
Autos eléctricos y plan gubernamental
El alza de combustibles ha acelerado el interés por la electromovilidad. Las ventas de vehículos electrificados crecieron un 237,9% en marzo de 2026, según la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC).
El Gobierno respondió con el plan «Chile Sale Adelante», que incluye congelamiento de tarifas de buses de la Red Metropolitana hasta diciembre de 2026, subsidio de $100.000 mensuales por seis meses para taxistas y colectiveros, y líneas de financiamiento para electromovilidad.





