Erdogan sorprende en la cumbre de la OTAN con un inusual regalo: entregó revólveres personalizados a los líderes mundiales
Los mandatarios recibieron un revólver fabricado en Turquía junto con la documentación para su exportación. Algunos optarán por conservarlo como pieza protocolar, mientras que otros lo donarán a museos o lo inutilizarán.
Uno de los episodios más comentados tras la reciente cumbre de la OTAN celebrada en Ankara fue el singular obsequio que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, entregó a los jefes de Estado y de Gobierno asistentes: un revólver personalizado de fabricación turca, acompañado de munición y de la documentación necesaria para su exportación.
El hecho salió a la luz cuando el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, descubrió al regresar a Bruselas que entre su equipaje se encontraba una caja con el arma y seis balas, la cual había pasado inadvertida durante los controles aeroportuarios. Tras identificar el contenido, decidió entregar el revólver a la policía del aeropuerto para que quedara bajo resguardo.
El revólver entregado por Erdogan busca destacar la industria militar turca
El modelo entregado corresponde al Gumusay .357 Magnum, un revólver de seis disparos fabricado por la empresa estatal turca MKE durante la década de 1990 y considerado actualmente una pieza poco común.
Cada arma fue presentada en una vitrina de madera decorada con la bandera de Turquía y el emblema de la OTAN. Además, incluía una placa con la inscripción: «Gumusay, el primer revólver fabricado en nuestro país», escrita en turco e inglés.
Más que un simple regalo protocolar, el gesto fue interpretado como una forma de promocionar la industria de defensa turca, uno de los sectores estratégicos impulsados por el gobierno de Erdogan en los últimos años.
Según datos del Small Arms Survey, Turquía se posicionó entre 2019 y 2024 como el tercer mayor exportador mundial de armas pequeñas, solo por detrás de Estados Unidos e Italia.
Cada mandatario decidió un destino diferente para el obsequio.
Las reacciones de los líderes internacionales fueron diversas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también recibió un revólver personalizado con su nombre y la autorización oficial para exportarlo.
Desde Polonia, colaboradores del presidente Karol Nawrocki señalaron que el arma permanecerá almacenada de forma segura una vez finalicen los trámites aduaneros y aclararon que no será utilizada.
En el caso del Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer recibió un kit más completo que incluía un equipo de limpieza y 500 cartuchos, según informó Downing Street, aunque no precisó cuál será el destino definitivo del regalo.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que donará el revólver a un museo militar. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, decidió incorporarlo al inventario oficial de regalos de Estado conservados en el Palazzo Chigi.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, optó por llevarse únicamente el arma, dejando la munición en territorio turco. Mientras tanto, el jefe del Gobierno neerlandés, Rob Jetten, confirmó que el revólver será inutilizado antes de ingresar a Países Bajos.
Suecia y Países Bajos también informaron que las armas fueron trasladadas inicialmente a sus respectivas embajadas en Ankara mientras se completan los procedimientos administrativos de importación.
Un regalo que vuelve a poner el foco en la diplomacia y la industria de defensa
Aunque los regalos protocolares son habituales durante las cumbres internacionales, la entrega de armas de fuego personalizadas llamó especialmente la atención por su carácter inusual y por el simbolismo asociado a la creciente influencia de la industria militar turca.
La decisión de Erdogan ha generado debate sobre los límites de la diplomacia ceremonial y el uso de este tipo de obsequios para proyectar la capacidad tecnológica e industrial de un país en el escenario internacional.





