La oposición, representada por Chile Vamos y el Partido Republicano, ha lanzado fuertes críticas contra las declaraciones de líderes oficialistas, quienes sugirieron que la denuncia contra el exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, podría tener un «vuelco». Los comentarios de Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, y Flavia Torrealba, presidenta de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), han generado rechazo.
Lautaro Carmona acusó a la derecha de usar el caso para atacar políticamente al Presidente Gabriel Boric, colocándolo en el centro de la controversia. Mientras tanto, Flavia Torrealba insinuó que la denuncia de violación podría ser un montaje, comparando el caso con el de Camilo Catrillanca, sugiriendo que los hechos podrían cambiar.
Ante estas afirmaciones, la oposición reaccionó con dureza. Ximena Ossandón, jefa de bancada de Renovación Nacional, criticó la postura de los oficialistas, afirmando que intentar justificar el caso con teorías de montaje no es aceptable. Además, recordó que el caso no solo implica una grave acusación de violación, sino también elementos delictivos que no deben ser minimizados por motivos políticos. «Es inmoral usar intereses políticos para minimizar lo que ocurrió», dijo Ossandón, señalando que este escándalo ha golpeado duramente al gobierno.
Por su parte, el diputado de la UDI, Gustavo Benavente, desestimó las teorías del montaje e instó a quienes las promueven a presentar pruebas. Según Benavente, es el propio Presidente Boric quien ha intensificado la polémica con sus declaraciones y acciones, colocándose en el centro del debate.
El diputado Luis Sánchez, del Partido Republicano, calificó las teorías de la izquierda como «vergonzosas» y criticó el intento de proteger a Monsalve. Sánchez también destacó el impacto negativo que estos cuestionamientos podrían tener en la víctima, considerando todo el manejo del caso como un escándalo que requiere explicaciones claras.
Incluso dentro del oficialismo hubo críticas. La diputada socialista Daniella Cicardini cuestionó la postura de Torrealba, subrayando que los delitos sexuales son extremadamente graves y no deberían ser objeto de especulación. Cicardini también afirmó que Monsalve debería haber renunciado inmediatamente a su cargo, y que lo más importante es llevar a cabo una investigación completa para esclarecer los hechos y aplicar la ley si se confirman las acusaciones.
Este caso ha aumentado las tensiones políticas, mientras la opinión pública sigue de cerca las acciones y decisiones del gobierno en relación a la denuncia contra Monsalve. Las críticas y el debate siguen en aumento a medida que el caso continúa desarrollándose.





