La Cámara Baja avanza en una iniciativa que evitaría que establecimientos sin servicio directo soliciten propinas, protegiendo así los derechos de los consumidores y trabajadores.
La Comisión de Economía aprobó un proyecto que modifica el Código del Trabajo para regular la solicitud de propinas en locales que no cuentan con atención por parte de garzones, como barberías, peluquerías o servicios de entrega a domicilio.
- Prohibición de solicitud de propinas: Los empleadores deberán garantizar que los trabajadores de estos establecimientos no sugieran ni exijan propinas a los clientes.
- Sanciones por incumplimiento: En caso de no implementar esta medida, los empleadores enfrentarán multas de entre 3 y 5 UTM mensuales.
Argumentos y objetivos
El diputado Víctor Alejandro Pino, autor del proyecto, señaló que esta normativa busca evitar que los consumidores se sientan presionados a dejar propinas, especialmente en casos donde los trabajadores ya perciben una renta establecida por su empleador.
Además, la propuesta se basa en dictámenes de la Dirección del Trabajo que establecen que el derecho a propinas corresponde exclusivamente a garzones que realizan atención directa al cliente.
Protección para trabajadores y clientes
La norma también busca prevenir situaciones de explotación o abuso hacia los empleados al establecer al empleador como responsable directo de la implementación de estas medidas.
Impacto esperado
De aprobarse, este proyecto podría marcar un cambio cultural respecto a las propinas, limitándolas a contextos en los que efectivamente haya atención personalizada, como en restaurantes con servicio de mesa.





