Japón enfrenta crisis de salud mental: suicidios entre niños y adolescentes alcanzan cifras alarmantes en 2024

Japón vive una grave crisis de salud mental entre sus jóvenes. A pesar de ser un país líder en salud física, ocupa uno de los últimos lugares en bienestar mental. En 2024, los suicidios entre niños y adolescentes alcanzaron cifras récord, reflejando un problema profundo y preocupante.
Cifras alarmantes
En 2024, 527 estudiantes se quitaron la vida, un aumento respecto a los 513 casos de 2023. Aunque la tasa general de suicidios en Japón disminuyó un 7,2%, los suicidios entre menores de 20 años siguen siendo altos. En total, 800 jóvenes menores de 20 años fallecieron por esta causa, solo 10 menos que en 2023.
El suicidio es la principal causa de muerte entre niños de 10 a 19 años y jóvenes adultos de 20 a 30 años. De los casos registrados, 15 corresponden a estudiantes de primaria, 163 a secundaria básica y 349 a secundaria superior. Estas cifras son las más altas desde 1980, cuando comenzaron a registrarse estos datos.
Factores que impulsan la crisis
La presión académica, el acoso escolar y las normas sociales rígidas son algunos de los principales factores que afectan a los jóvenes japoneses. Muchos sufren baja autoestima debido a la intensa competencia por ingresar a universidades prestigiosas. Además, el estigma cultural alrededor de la salud mental dificulta que busquen ayuda.
El fenómeno del hikikomori, donde jóvenes se aíslan socialmente, también contribuye al problema. La pandemia de COVID-19 agravó esta situación, aumentando los trastornos mentales y el aislamiento entre los jóvenes.
Respuesta del gobierno
Las autoridades japonesas han tomado medidas para abordar esta crisis. En 2023, se implementó un plan urgente para prevenir suicidios, que incluye identificación temprana de riesgos y apoyo psicológico. Además, se reforzó la recopilación de datos entre escuelas, gobiernos locales y la policía.
Keiichiro Tachibana, subsecretario jefe del Gabinete, declaró: «Continuaremos haciendo todo lo posible para proteger las vidas de los niños y lograr una sociedad en la que nadie se sienta presionado a quitarse la vida».
Un problema global
Japón no es el único país afectado. Según un informe de UNICEF, los niños japoneses y chilenos son los menos confiados para hacer amigos. En Chile, uno de cada tres niños entre 10 y 14 años ha expresado deseos de hacerse daño o acabar con su vida, una cifra que preocupa a expertos.
Aunque Japón ocupa el primer lugar en salud física, está en el puesto 37 de 38 en bienestar mental. Esta contradicción refleja la urgencia de abordar la salud mental como una prioridad global.







