Desde prisión preventiva en Alto Hospicio, Rodrigo Silva asegura ser víctima de una traición dentro de la institución
Rodrigo Silva, exmecánico de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), actualmente en prisión preventiva por el caso de tráfico de ketamina al interior de la institución, escribió una sentida carta desde la cárcel de Alto Hospicio. La misiva, dirigida a sus compañeros y firmada como “Chino Silva”, refleja su angustia, gratitud y frustración por la situación judicial que enfrenta.
Silva fue formalizado junto a otros cuatro exfuncionarios de la FACh, entre ellos María Fernanda Rebolledo. Ambos apelaron a la prisión preventiva, pero la Corte de Apelaciones ratificó la medida cautelar la semana pasada.
“Estoy pagando por otros”
En su carta escrita a mano, Silva asegura que está siendo castigado por confiar en personas que abusaron de su confianza:
“Tristemente estoy pagando por unos wns que abusaron de mí y de la Rebolledo, que está en las mismas condiciones que yo”, escribió con resignación.
El exfuncionario comenzó agradeciendo el apoyo recibido desde que estalló el caso:
“Me emociona mucho todos los mensajes, hace rato no lloraba tanto, pero esta vez fue de emoción y felicidad al saber que tanta gente me apoya”.
Reflexiones desde la celda
Silva relató las dificultades para redactar la carta:
“Me costó conseguir una hoja para escribir, pero lo logré XD”, bromeó, intentando aliviar la tensión de sus palabras.
También expresó que este tiempo en prisión le ha servido para reflexionar:
“Tengo sentimientos encontrados. Nunca esperé tanto apoyo, incluso de gente de ‘Manquehue’, donde estuve solo un mes en comisión. Esos lazos no se rompen”.
Esperanza en que se sepa la verdad
Silva aseguró tener fe en que su inocencia se demostrará con el tiempo:
“Pasé de estar tranquilo a sentir rabia, pero sé que los verdaderos culpables pagarán como corresponde”.
La carta concluye con un mensaje cargado de emoción y gratitud:
“Les mando todo mi cariño y agradecimiento a mis queridos cursete. Este momento es muy difícil, pero como nos dijeron en la Escuela: ‘todo pasa’”.
Rodrigo Silva y los otros imputados permanecen en prisión preventiva mientras avanza la investigación por tráfico de drogas al interior de la FACh, uno de los escándalos más graves que ha enfrentado la institución en los últimos años.





