Crisis en aeropuertos de EE.UU.: esperas de hasta 4 horas y riesgo de cierre de terminales
El sistema aeroportuario de Estados Unidos enfrenta una crisis sin precedentes. La falta de personal de seguridad ha provocado demoras extremas en los controles, con esperas que en algunos aeropuertos superan las cuatro horas.
El problema se debe a la escasez de agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), causada por impagos derivados de la falta de financiación federal. Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, hasta un 10% de los agentes no se presentó a trabajar, aunque en algunos aeropuertos el ausentismo ha sido mucho mayor.
Uno de los casos más críticos se registra en el aeropuerto William P. Hobby de Houston, donde la tasa de ausentismo alcanzó el 40,8%. En otras terminales importantes, el promedio de inasistencia ronda el 20%, lo que ha provocado largas filas y retrasos masivos.
Entre los aeropuertos más afectados están el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, el más transitado del mundo, además del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy y el Aeropuerto Internacional Newark Liberty, donde incluso se suspendió la publicación de los tiempos de espera debido a la imprevisibilidad de las filas.
Ante esta situación, las autoridades han recomendado a los pasajeros llegar con hasta cuatro horas de anticipación, incluso para vuelos nacionales, ya que no es posible calcular con precisión los tiempos de control de seguridad.
La incertidumbre ha llevado a muchos viajeros a utilizar alternativas como CLEAR, un sistema biométrico que permite acelerar la verificación de identidad y evitar parte de las filas de seguridad, disponible en decenas de aeropuertos del país.
La crisis podría empeorar. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que si no se resuelve el conflicto presupuestario, algunos aeropuertos podrían cerrar temporalmente por falta de personal de seguridad.
El cierre parcial del gobierno y la falta de pagos a empleados federales han dejado en evidencia la fragilidad del sistema aeroportuario estadounidense. Mientras no se apruebe el presupuesto, las demoras, cancelaciones y problemas en los aeropuertos podrían continuar durante las próximas semanas, afectando a miles de pasajeros cada día.





