El presidente de Chile, Gabriel Boric, volvió a responder preguntas de la prensa acreditada tras 108 días de silencio. Su última intervención de este tipo había sido el 18 de octubre de 2024, cuando habló extensamente sobre la denuncia contra el exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, en un punto de prensa marcado por tensiones con su equipo de comunicaciones.
Este lunes, luego de su reunión con el expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, Boric retomó el diálogo con los medios, aunque las preguntas se centraron en temas de política exterior, lo que sugiere una estrategia premeditada.
Los motivos del silencio
Según analistas, Boric habría optado por limitar sus apariciones ante la prensa para evitar polémicas y no interferir en la aprobación de la reforma de pensiones. Además, su estrategia parece haber dado resultados en términos de aprobación ciudadana, que según la encuesta Plaza Pública de Cadem, no ha bajado del 26% en los últimos meses.
El experto Marco Moreno señala que la moderación en sus intervenciones evita que sus declaraciones sean utilizadas por la oposición para entrampar acuerdos políticos. Además, apunta a que el mandatario podría continuar con esta estrategia de comunicación controlada, limitando sus respuestas a temas clave y privilegiando otros canales como redes sociales y cadenas nacionales.
¿Una estrategia efectiva?
Especialistas coinciden en que Boric ha aprendido a dosificar sus intervenciones para evitar errores de comunicación. La previsión es que continuará regulando su relación con la prensa, buscando consolidar su legado sin generar polarización en la etapa final de su mandato.








