La exsenadora Isabel Allende, recientemente destituida tras la fallida venta de la casa de su padre, Salvador Allende, exigió este sábado que Miguel Crispi, exjefe de asesores de La Moneda, aclare sus declaraciones luego de ser involucrada en una conversación telefónica filtrada.
Según la transcripción publicada por La Tercera, Crispi comentó a su madre, Claudia Serrano: “Llamó hasta al portero del ministerio (de Bienes Nacionales). Hueveando, hueveando, hueveando, que se haga, que se haga así…”.
La interceptación fue autorizada por la Fiscalía y realizada por la Policía de Investigaciones (PDI) como parte de la investigación del caso ProCultura. Aunque el contenido de la llamada no estaba directamente relacionado con esta causa, la PDI lo calificó como un «hallazgo casual relevante» y lo remitió al fiscal jefe Eduardo Yáñez. El registro apuntaría a posibles indicios de tráfico de influencias.
Isabel Allende desmiente las acusaciones
Mediante un comunicado, Isabel Allende rechazó de manera categórica las afirmaciones de Crispi, calificándolas de “falsas” y una “falta de respeto” hacia su familia.
“Allende señaló que no tuvo ninguna participación en la venta de la casa de su padre, siguiendo siempre las instrucciones del gobierno en el proceso”, precisó el escrito.
Finalmente, la también expresidenta del Senado fue enfática al exigir que “el señor Crispi explique sus dichos a la brevedad”.





