Conservas importadas desde China eran caballa y no jurel: Seremi de Salud ordena retiro inmediato
Autoridad sanitaria detecta irregularidad en etiquetado tras análisis genético del INTA
La Seremi de Salud de la Región Metropolitana confirmó este viernes que varias conservas importadas desde China y comercializadas en Chile como jurel, en realidad corresponden a caballa (Scomber spp.). El hallazgo fue posible gracias a un estudio de tipificación genética realizado por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile.
Ante esta situación, la autoridad sanitaria instruyó a las empresas distribuidoras a retirar los productos de circulación y a corregir su rotulación. Las marcas cuestionadas son Acuenta, Barquito, Novamar, Coliseo y Unimarc, mientras que las nacionales San José y Único sí fueron confirmadas como jurel auténtico (Trachurus murphyi).
Análisis científico confirmó fraude en el etiquetado
Las muestras fueron obtenidas a fines de julio desde puntos de venta y bodegas de importadores. Posteriormente, en el Laboratorio de Genómica y Genética de Interacciones Biológicas del INTA, se aplicaron técnicas de secuenciación de ADN para determinar la especie.
Carmen Gloria Yáñez, directora de Asistencia Técnica del INTA, explicó que el análisis comparó los códigos genéticos de las latas con bases de datos internacionales, revelando que solo dos marcas chilenas correspondían a jurel, mientras que el resto eran caballa.
Además, la marca La Mar, que había solicitado autorización para ingresar al mercado como jurel, fue rechazada al comprobarse que también contenía caballa.
“El consumo no es riesgoso, pero hubo infracción”
La Seremi de Salud RM (S), Alejandra Hernández, subrayó que el problema no está en la inocuidad del alimento, ya que su consumo es seguro, sino en la vulneración a la normativa de etiquetado.
“Las empresas infringieron el reglamento sanitario al presentar el producto como jurel cuando se trata de otra especie. La infracción es el mal rotulado que induce a error al consumidor”, señaló Hernández.
La autoridad notificó a las compañías involucradas, que deberán corregir la información nutricional si corresponde y enfrentar sumarios sanitarios. Las multas pueden ir desde 0,1 hasta 1.000 UTM.





