Marcelo Lagos advierte sobre los incendios y apunta a un factor clave que hoy no se está abordando
El geólogo sostuvo que la intencionalidad es inevitable, pero apuntó a un vacío estructural que impide evitar que el fuego llegue a zonas habitadas.
En medio de los incendios que han golpeado al centro sur del país, el geólogo Marcelo Lagos planteó una mirada crítica sobre el enfoque que suele dominar el debate público. A su juicio, la discusión no debe centrarse solo en la búsqueda de responsables, sino en las condiciones que permiten que el fuego avance sin control hasta áreas pobladas.
El análisis surgió durante una conversación televisiva, cuando se le consultó por la posible intencionalidad de algunos focos que se iniciaron de manera simultánea en zonas distantes. Lagos señaló que no se puede descartar la participación humana, pero advirtió que ese no es el punto central del problema.
Según explicó, muchos incendios se originan en sectores rurales que carecen de regulación efectiva. En esos lugares no existe una autoridad claramente responsable de planificar cómo evitar la propagación del fuego ni de controlar su avance inicial.
El académico subrayó que el comportamiento de los incendios es altamente complejo. La dirección de las llamas puede cambiar de forma abrupta debido a variaciones de presión, tipo de vegetación, sequedad del suelo y condiciones meteorológicas. Todo esto vuelve imposible predecir su desplazamiento con precisión.
En ese contexto, Lagos fue enfático al referirse a la acción de pirómanos. Aseguró estar convencido de que hay personas detrás de gran parte de los incendios y reconoció que ese fenómeno no se puede erradicar por completo. Indicó que, aunque debe haber sanciones ejemplificadoras, la sola persecución penal no resuelve el problema de fondo.
Para el geólogo, el punto crítico está en impedir que el fuego alcance asentamientos urbanos. Allí, sostuvo, existe un vacío normativo y operativo que debe ser abordado con urgencia. A su juicio, las prioridades deben estar puestas en políticas públicas, planificación territorial y legislación que hoy permanecen estancadas.
Lagos concluyó que mientras no se cierre ese vacío, las catástrofes seguirán repitiéndose. Enfatizó que el desafío real es anticiparse al avance del fuego y proteger a las comunidades, más que limitarse a reaccionar cuando el daño ya está hecho.





