Dengue en alerta, cómo reconocer los síntomas y por qué el mosquito ya presente en Chile detecta a las personas por infrarrojo
La presencia del mosquito Aedes aegypti reactivó las alertas sanitarias en Chile, mientras expertos explican cómo identificar el dengue y cuándo buscar atención médica.
La reciente alerta sanitaria emitida en Chile por la detección del mosquito Aedes aegypti volvió a poner en foco al dengue, una enfermedad viral que puede provocar complicaciones graves si no se reconoce a tiempo. Este mosquito es conocido por transmitir también chikungunya, zika y fiebre amarilla, virus que, si bien no registran casos activos en el país continental, ya generaron brotes previos en Rapa Nui.
El dengue se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado y es frecuente en zonas tropicales y subtropicales. Tras la infección, el organismo responde con una serie de síntomas que suelen aparecer entre cuatro y diez días después de la picadura y se extienden por un periodo aproximado de dos a siete días.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la fiebre alta de inicio brusco, generalmente sobre los 39 grados, dolor de cabeza intenso localizado detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, erupciones en la piel, inflamación de ganglios y una sensación general de malestar y cansancio.
En algunos casos, especialmente tras la disminución de la fiebre, pueden aparecer señales de alarma que indican un posible dengue grave. Estas incluyen dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado por la nariz o las encías, presencia de sangre en heces o vómitos, dificultad para respirar y una fatiga extrema acompañada de inquietud. Estas manifestaciones requieren atención médica inmediata, ya que el dengue grave puede poner en riesgo la vida.
El diagnóstico definitivo del dengue se realiza mediante un análisis de sangre, aunque los profesionales de la salud también consideran los síntomas clínicos y el antecedente de viajes recientes a zonas donde el virus está presente. Actualmente, no existe un tratamiento antiviral específico contra el dengue, por lo que el manejo se basa en medidas de apoyo como reposo, hidratación abundante y el uso de paracetamol para controlar la fiebre y el dolor. Se recomienda evitar medicamentos como aspirina o ibuprofeno debido al riesgo de sangrado.
En cuanto a la prevención, el Instituto de Salud Pública de Chile recuerda que, aunque existen vacunas contra el dengue en algunos países, estas no están disponibles en el país. Por ello, la principal estrategia es evitar la picadura del mosquito, utilizando ropa que cubra brazos y piernas, evitando perfumes o aromas intensos y aplicando repelentes con DEET en zonas de riesgo.
Uno de los aspectos que más llama la atención de este insecto es su sofisticado sistema de detección. Estudios científicos publicados en la revista Nature revelaron que el Aedes aegypti es capaz de “rastrear” a los seres humanos mediante radiación infrarroja. El mosquito combina distintas señales para localizar a su objetivo, detecta dióxido de carbono a más de diez metros, olores corporales a aproximadamente un metro y, a corta distancia, la humedad y el calor corporal. Esta integración de estímulos maximiza su capacidad para encontrar personas, un hallazgo que podría contribuir al desarrollo de trampas más eficaces para su control.





