El fiscal de Alta Complejidad de Antofagasta, Eduardo Ríos, presentó su renuncia al Ministerio Público en medio de un escenario judicial adverso en el marco del caso Procultura. La decisión se conoció el mismo día en que el tribunal de alzada rechazó, de manera unánime, la solicitud de desafuero del gobernador regional metropolitano, Claudio Orrego.
Ríos confirmó que envió su dimisión mediante una carta dirigida al fiscal nacional, Ángel Valencia. Además, denunció por maltrato laboral al fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, abriendo un nuevo frente institucional en una causa de alta connotación pública.
La situación genera impacto tanto en la investigación del caso Procultura como en el funcionamiento interno del Ministerio Público.
La resolución del tribunal sobre Claudio Orrego
El tribunal de alzada desestimó la solicitud de desafuero de Claudio Orrego, una medida que buscaba permitir su formalización dentro de la causa Procultura. La decisión fue adoptada en forma unánime, lo que representa un revés para la estrategia del equipo persecutor.
El rechazo del desafuero implica que, por ahora, el gobernador regional metropolitano mantiene su fuero, lo que limita la posibilidad de avanzar en determinadas diligencias judiciales en su contra.
La denuncia por presunto mobbing al interior de la Fiscalía
En la acusación ingresada en diciembre de 2025, Ríos afirmó que lo vivido por él y su equipo no fue una simple diferencia de criterios, sino un patrón que, en los hechos, se asemeja a un proceso de mobbing.
Según detalló, existieron episodios de aislamiento, desautorización, secretismo y presión constante. También sostuvo que en noviembre de 2025 el fiscal regional habría solicitado a la abogada asesora Natalia Cumming un informe sobre el estado del caso Procultura, con la instrucción expresa de mantenerlo en reserva, pese a que ella integraba un equipo bajo su dirección.
A juicio del ahora exfiscal, esa actuación constituyó una forma de control paralelo y sin transparencia, afectando la estructura jerárquica formal que encabezaba.
Consecuencias para el caso Procultura y el Ministerio Público
La renuncia de quien lideraba diligencias clave en Antofagasta introduce incertidumbre en la conducción del caso Procultura. Al mismo tiempo, la denuncia por maltrato laboral podría derivar en eventuales investigaciones administrativas internas.
El escenario abre interrogantes sobre la continuidad del equipo investigador y el rumbo que tomará la causa, en un contexto marcado por tensiones institucionales y decisiones judiciales relevantes.





