domingo 19 de julio 2026
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Seis estrategias recomendadas por psicólogos para dejar de sobrepensar y recuperar la calma

Seis estrategias recomendadas por psicólogos para dejar de sobrepensar y recuperar la calma
Por Sala de redacción
marzo 11, 2026 - 16:00

El exceso de pensamientos puede aumentar la ansiedad, agotar la mente y afectar el descanso. Expertos en psicología explican técnicas prácticas para reducir el ruido mental y mejorar el bienestar.

Pensar demasiado es una experiencia común que muchas personas enfrentan a diario. Aunque reflexionar puede ser útil para analizar situaciones y aprender de ellas, cuando los pensamientos se vuelven repetitivos y difíciles de controlar, pueden generar cansancio mental, ansiedad y problemas para dormir.

El fenómeno conocido como sobrepensar ocurre cuando la mente queda atrapada en un ciclo constante de análisis, recuerdos del pasado o preocupaciones sobre el futuro. En estos casos, el cerebro responde a los pensamientos como si fueran amenazas reales, activando mecanismos de estrés que, cuando se prolongan en el tiempo, pueden provocar desgaste emocional.

El psicólogo e investigador Ethan Kross explicó en una entrevista con The Washington Post que este diálogo interno se vuelve problemático cuando deja de ser productivo y pasa a ser repetitivo, generando un ciclo de preocupación constante.

La buena noticia es que los especialistas aseguran que existen estrategias sencillas que ayudan a romper ese patrón y recuperar la calma.

A continuación, seis métodos recomendados por psicólogos.

Aceptar los pensamientos en lugar de evitarlos

Intentar bloquear los pensamientos de forma abrupta suele ser contraproducente. Forzar a la mente a “no pensar” puede aumentar la intensidad de las preocupaciones.

Los expertos recomiendan reconocer esos pensamientos, identificarlos y observar qué temas se repiten con mayor frecuencia. Este primer paso permite comprender mejor qué situaciones generan mayor ansiedad.

Ampliar la perspectiva con un “viaje mental”

El sobrepensamiento suele generar una especie de visión de túnel. Para romper ese patrón, se recomienda hacer un ejercicio de perspectiva.

Una forma de hacerlo es recordar situaciones pasadas que generaron ansiedad y observar cómo finalmente se resolvieron. En muchos casos, los resultados no fueron tan negativos como se imaginaban.

También puede ayudar preguntarse si el problema seguirá siendo importante dentro de una semana, un mes o un año.

Hablarse a uno mismo en tercera persona

Otra técnica útil consiste en dirigirse a uno mismo utilizando la segunda o tercera persona, en lugar del “yo”.

Este pequeño cambio psicológico ayuda a crear distancia emocional y permite analizar la situación con mayor objetividad. Además, muchas personas muestran más compasión hacia otros que hacia sí mismas, por lo que esta estrategia favorece una actitud más comprensiva.

Posponer las preocupaciones

Una técnica utilizada por psicólogos consiste en programar un momento específico del día para pensar en las preocupaciones.

Esto implica reservar un tiempo concreto para reflexionar o escribir sobre aquello que genera ansiedad. Durante el resto del día, cuando surjan pensamientos intrusivos, la persona puede recordarse que habrá un momento más tarde para abordarlos.

Este método ayuda a reducir la sensación de que la mente está funcionando constantemente a máxima velocidad.

Ordenar el entorno para recuperar sensación de control

Cuando las personas se sienten inseguras o desbordadas, buscan recuperar control. En algunos casos, el sobrepensamiento surge como un intento de prepararse para todos los escenarios posibles.

Una forma más saludable de recuperar esa sensación es intervenir en el entorno inmediato. Acciones simples como ordenar el escritorio, limpiar el espacio de trabajo o salir a caminar pueden ayudar a reducir la carga mental.

Tomar pequeñas acciones frente a la preocupación

El estrés mental muchas veces surge porque la mente detecta una amenaza, pero no sabe cómo actuar.

Realizar una acción concreta puede ayudar a canalizar esa energía. Llamar a un amigo, escribir lo que se está pensando o buscar información sobre el problema son pasos simples que permiten analizar mejor la situación y disminuir la ansiedad.

Los especialistas destacan que reducir el hábito de sobrepensar requiere práctica. Así como el cerebro puede acostumbrarse a preocuparse en exceso, también puede entrenarse para adoptar patrones mentales más saludables.

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